JALPA. De gran manera concluyó la Feria de Jalpa en el marco del segundo y último festejo, conquistando ante un espectacular lleno la salida a hombros de los matadores hidrocálidos Juan Pablo Sánchez y Héctor Gutiérrez, cortando cada uno dos orejas.
En tanto, el diestro Fermín Espinosa Armillita se fue de vacío, pues la posibilidad del triunfo se escapó por las fallas con la espada. Se toreó un encierro desigual de presentación y juego de la ganadería de La Asunción, del que destacó el lidiado en tercer lugar, que mereció las palmas en el arrastre.
OTRO GOLPE DE SÁNCHEZ
El abre plaza, Cincuenta Aniversario, primero del hierro de La Asunción, de 482 kilos, para Juan Pablo Sánchez, quien lo saludó por verónicas. Fue un astado de poca fuerza al que hubo que cuidar desde el capote. Un solo puyazo en la Suerte de Varas.
Además de la fuerza, al toro le faltó transmisión, y así lo reflejó en una faena de muleta esforzada por parte del hidrocálido, quien buscó llevarlo siempre con suavidad y con la muleta a media altura, tratando de ayudarle.
Por el izquierdo pudo sacar series con mucha pausa, y eso tuvo, además del lucimiento, el empaque y la clase que siempre manifiesta Sánchez. Así inició su año taurino, con la entereza y el deseo de siempre justificarse.
La faena y el mérito fueron de Sánchez, quien siguió apostando en las series subsecuentes por el izquierdo, y así toreó al natural, emergiendo con el temple infinito a pesar de las condiciones del ejemplar, que al final fue generoso junto a su nobleza. Pasaportó al segundo viaje para retirarse entre palmas.
Juan Pablo Sánchez y la apuesta ante el quinto bis, un toro al que le faltó motor y al que terminó de meter a la muleta a base de mando y determinación, consiguiendo un encierro de poderío, de la verdad absoluta. Hizo la faena en la cercanía de las tablas, toreando por ambos pitones y llegando con mucha fuerza a los tendidos de un público que reconoció su gran entrega.
ESFUERZO DE ARMILLITA
El segundo de la tarde, con más hechuras que el abre plaza, llevó por nombre Morfeo, de 475 kilos, tocando en suerte a Fermín Espinosa, quien se recreó por verónicas. Muletazos por alto en un comienzo de faena esperanzador al tener mayor movilidad el astado de La Asunción.
Las primeras series dibujadas por el pitón derecho, ligando con mando, pudieron meter al astado también por el izquierdo, incluso regalando trazos más largos y profundos.
La tarde fue a más, dando la oportunidad al hidrocálido de firmar una faena variada, del gusto de la afición, con la que conectó en todo momento. También por el derecho ligó series importantes, desafortunadamente pinchó con la espada y perdió la posibilidad de tocar pelo.
Al quinto de la tarde, Caxcán, de 485 kilos, Fermín Espinosa le realizó una faena variada, buscando las opciones del ejemplar de La Asunción en una apuesta por llegar a los tendidos. La espada nuevamente le impidió el triunfo, retirándose entre palmas.
BUENA FAENA DE GUTIÉRREZ
El tercero de la tarde, Señor de Jalpa, fue para el hidrocálido Héctor Gutiérrez, quien lució en el saludo con el percal. En la faena de muleta poco a poco fue construyendo una actuación determinante, estando muy por encima del juego brindado por el de La Asunción, que iba a media altura.
Sánchez y la apuesta por ir a más. Con base en los recursos lo hizo ir sin aspavientos, muy pausado, dejando la muleta y ayudándole en el recorrido para lograr al final esa profundidad que agradeció el toro y el público.
Si algo funciona en Gutiérrez es que tiene claro hacia donde dirigir el barco, navegar por aguas profundas y llegar a buen puerto. Los derechazos y la virtud de la clase, sacando el fondo que permitió el astado, que tuvo fijeza. Mató de gran estocada para llevarse, tras la mayoritaria petición, dos orejas.

