La solidaridad sindical
La educación es un tema prioritario para el desarrollo de la sociedad y cuando algo pasa en ese sector es necesario atenderlo de inmediato, porque el impacto de los problemas mal atendidos afecta a las y los docentes, al alumnado, a los padres y madres de familia y a la sociedad en su conjunto, porque es la formación.
Hoy, el sector educativo está convulsionado, desde los niveles básicos hasta la educación superior atraviesan una crisis que se hubiera resuelto si la atendieran a tiempo, pero pareciera que para quien es responsable de prestar atención a la problemática cierra los ojos para esperar que los problemas pasen.
La realidad es clara, una sociedad atomizada, dividida, es fácilmente controlada y violentada por un gobierno o autoridad indiferente a las problemáticas colectivas.
Pero cuando hay unidad, cohesión, solidaridad a partir de los puntos de coincidencia es cuando podemos unificar la lucha y lograr de mejor manera los objetivos.
Ahora, esas muestras de solidaridad comienzan a darse. La solidaridad entre las secciones 34 y 58 del SNTE es cada vez más manifiesta, se sumaron otros sindicatos como el SITTEZ, pero la huelga del SPAUAZ es otra oportunidad para buscar esas coincidencias.
Las demandas son similares, la lucha por el respeto a los derechos conquistados a lo largo del tiempo, el no retroceso en lo ya ganado, un trato digno y respetuoso de parte de quienes tienen la obligación de respetarnos.
La precarización docente no es un tema nuevo, al contrario, llevan años implementando acciones que violentan nuestros derechos, y si el estado no respeta la labor docente, nadie nos va a respetar.
El gobierno no aporta los recursos suficientes para el sector educativo, pero destina cuantiosos recursos a rubros donde no es tan necesario, eso es algo que tiene que cambiar de inmediato, si es que quieren demostrar su verdadero compromiso con la educación.
Ahora el gremio del SPAUAZ ha decidido de manera mayoritaria estallar la huelga, por la dignificación de la labor docente, esa lucha nos identifica también con los demás sindicatos de la educación, eso es lo que nos une y nos llama a ser solidarios.
Pero hay otros temas que nos convocan a luchar juntos, nuestros alumnos, porque en la UAZ estudian mucho hijos e hijas de maestras y maestros, en las escuelas públicas hay muchos hijos e hijas de docentes universitarios, no solo la educación nos une, sino el futuro de nuestros hijos e hijas está concatenado.
Es momento de que hagamos públicas nuestras problemáticas y señalemos a las y los responsables. No es culpa de los docentes y la defensa por nuestros derechos también es una forma de enseñar a la infancia y a la juventud a defender sus derechos en su presente y en su futuro.
Es tiempo de que nuestras demandas sean escuchadas y resueltas por aquellos que no deberían de haber dejado que el problema creciera a la magnitud a la que se encuentra ahora.
Si divididos nos estaban precarizando, unidos lograremos la dignificación de nuestro trabajo y la solución efectiva a nuestras demandas.
Una sociedad unida e informada entiende que la lucha es legítima, y que el respeto a los derechos de los demás irá generando solidaridad y cuando otro sector social requiera el apoyo, estaremos dispuestos a apoyarles, a eso es a lo que le teme el gobierno, a la organización social.
