Zacatecas.- En la calle Arroyo de la Plata de la capital, Olivia Chávez y sus hermanos se dedican a confeccionar vestidos para el Niño Dios desde hace 35 años, una tradición que mantienen viva para celebrar el Día de la Candelaria.
Olivia hace las prendas a mano, en las que impregna su creatividad y simbolismos, “siempre pidiendo el permiso de dios para saber cómo lo puedo vestir”.
Con grabados de liturgia y telas de manta forma los ropones que tienen un estilo especial para cada una de las figuras hechas de pasta o resina.
Detalló que cada uno de los vestidos tiene su nombre, por ejemplo el “del niño del divino pastor, de la abundancia, de las uvas, de la salud, el de las rosas, de Belén o el de San Judas.
“Por lo regular nos inspiramos en la vestimenta que nuestro señor Jesús usaba y nosotros le hacemos el ropaje del Cordero de Dios o el del Niño de las Uvas, inspirado en unos huertos de Aguascalientes, donde lo veneran”, expuso.
TRADICIÓN FAMILIAR
Olivia relató que su madre les heredó a ella y a sus hermanos el oficio de confeccionar vestidos para el Niño Dios.
“Ella comenzó hace 65 años en el mercado 8 de Septiembre, que es donde ahora está la plazuela Genaro Codina”, recordó.
Detalló que a pesar de que madre falleció hace 20 años continúan con su legado y espera que sus descendientes sigan con la tradición familiar.
Resaltó que sus vestidos son exportados al extranjero: “Aquí conmigo viene gente de fuera para que vistamos a sus niños, tengo clientes de Italia, Francia y España porque yo les regalé un Niño Dios. Siempre vienen para Semana Santa”, concluyó.
