FRESNILLO. Debido a que desde hace un año persisten las deficiencias estructurales, administrativas, operativas y laborales en el Hospital General de Fresnillo (HGF), “el personal ya se hartó”, reconoció Efrén Berumen Martínez, secretario general de la subsección 1 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA).
Indicó que esta serie de problemas ocasionó un descontento entre el personal médico y administrativo del nosocomio, sin que hasta el momento hayan recibido una respuesta de Carlos Hernández Magallanes, coordinador estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS Bienestar).
“Ya pasó un año y seguimos igual; la gente se hartó. Al principio dieron el beneficio de la duda al nuevo modelo [de salud], pero ahora ven que quienes están al frente no tienen experiencia ni voluntad para resolver”, enfatizó.
Afirmó que muchas de estas problemáticas tienen solución, pero los dirigentes no cuentan con la disposición para gestionar los recursos necesarios.
EN CONDICIONES PRECARIAS
Berumen Martínez detalló que una de las principales inconformidades es la falta de personal, ya que cuando un trabajador se va de vacaciones o le dan incapacidad no se designa a su sustituto.
Explicó que esto genera una sobrecarga de trabajo para el resto del personal y afecta la atención a los pacientes, pues en muchas ocasiones se posponen cirugías o consultas.
En segundo lugar, denunció que el área de quirófanos representa un riesgo sanitario debido a las goteras por problemas en los ductos de agua potable que se ubican en el techo.
“Las filtraciones de agua aumentan las posibilidades de una infección durante las cirugías, lo que pone en peligro la salud de los pacientes”, refirió.
El líder sindical puntualizó que a esto se suman las constantes fallas eléctricas en la Unidad de Tococirugía.
Puntualizó que, en reiteradas ocasiones, enfermeras, médicos y pacientes han denunciado este problema, pues los monitores para medir los signos vitales se conectan a una sola fuente de energía, situación que consideró como ineficiente y riesgosa.
Agregó que carecen de un digno servicio de lavandería, pues desde agosto de 2024, cuando se le dio la concesión a una empresa privada, reciben la ropa y sábanas sucias, o con restos de detergente y jabón, ya que no son lavadas correctamente.
Expuso que esta situación los obliga a suspender cirugías, por la falta de batas o sábanas limpias y, pese a que cuentan con personal y máquinas para lavarlas, no tienen insumos.
VIOLACIONES A LOS TRABAJADORES
En cuanto a las condiciones laborales, Efrén Berumen denunció violaciones de los derechos adquiridos por los trabajadores tras la transición al IMSS Bienestar.
“Antes teníamos prestaciones como bonos trimestrales por productividad y por puntualidad, [así como] becas para nuestros hijos y vacaciones extraordinarias; todo eso nos lo quitaron”, enfatizó.
Indicó que con este cambio “ahora los trabajadores deben declarar impuestos como si tuvieran dos patrones.
“La Secretaría de Salud [de Zacatecas] (SSZ) y el IMSS Bienestar han generado confusión y problemas fiscales a quienes trabajamos para este último sistema”, reconoció.
Berumen Martínez también criticó la ausencia de los directivos, y afirmó que Carlos Magallanes no se presentó durante las manifestaciones ni dio respuesta a las exigencias de los trabajadores. “Él solo actúa si recibe indicaciones, pero se le olvida que su verdadero patrón son los trabajadores y los pacientes”, expresó.
Asimismo, cuestionó la falta de transparencia presupuestaria, ya que hasta el momento se desconoce cuánto dinero recibe el hospital del gobierno federal para servicios esenciales como lavandería, alimentación, insumos médicos y equipo tecnológico. “Todo se maneja en lo oscuro, no hay rendición de cuentas”, aseguró.
Finalmente, Efrén Berumen advirtió que si las autoridades no atienden las peticiones del personal, el conflicto podría escalar.
“Estamos a tiempo de evitar una crisis mayor, pero si siguen ignorándonos, que se preparen para lo que viene el próximo año con las campañas. Luego no quieren que nadie les diga nada”, puntualizó.
“SIN IMPORTAR LA CONDICIÓN DEL PACIENTE”
Efrén Berumen destacó que el servicio de cocina se ha visto mermado por la falta de insumos, situación que afecta la calidad de los alimentos.
“Antes los nutriólogos preparaban los menús con base en necesidades específicas. Ahora dan lo que hay, sin importar la condición del paciente”, denunció.
Consideró que esta situación afecta principalmente a los pacientes con diabetes, problemas renales o infecciones, cuya recuperación depende en gran medida de una nutrición adecuada.
A estas carencias, continuó, se suma la falta de insumos básicos como hojas de papel, tinta para impresoras y equipos de cómputo.
“No tenemos para imprimir recetas, egresos o solicitudes de laboratorio; muchos expedientes se hacen a mano”, indicó Berumen Martínez.
Además, reveló que los nuevos equipos de Rayos X no cumplen con los requerimientos técnicos solicitados por los radiólogos.
“Los aparatos no tienen movilidad, no se pueden utilizar en quirófano y no están conectados a sistemas porque ni computadoras tenemos”, aseveró.
Puntualizó que también carecen de agua para consumo humano, situación que “obliga a los pacientes a comprarla en tiendas, lo que representa un riesgo sanitario al introducir productos del exterior al hospital, [ya que] pueden traer bacterias.
“Se han identificado casos de personas hospitalizadas que recaen o se agrava su condición por consumir agua embotellada.
“Lo mismo pasa con los alimentos, cuando no hay debemos de pedir a los familiares que les traigan comida de fuera, porque no tenemos”, concluyó el secretario de la SNTSA.

