SOMBRERETE. Por cuarta ocasión, un grupo de alrededor 170 frijoleros cerró la carretera federal 45, Sombrerete-Durango, a la altura del paraje San Blas, hasta las 18 horas, para exigir que se abran los centros de acopio, los cuales les aseguraron que estarían listos desde el viernes, “pero son mentiras”, y que se les entregue por escrito las reglas del programa.
Lo anterior, ya que “para empezar no hay ningún documento que explique las normas de operación. Solo se les informó a los agricultores que los parámetros de humedad del grano se pueden modificar por cambios climatológicos atípicos”, precisó Sergio Antonio Galán Aguilera, quien asesora legalmente a los inconformes.
El también representante de la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos Delegación Durango aseveró que orienta a los productores para que no sean violentadas sus garantías individuales, pues “se me ha informado que el beneficio de los parámetros de humedad solo se modifican en beneficio de la gente de Ramiro [Hinojoza Aguayo]”.
Lo anterior, ahondó, ya que aparentemente cuando la gente del también líder del Sistema Producto Frijol entrega el grano les modifican el nivel de humedad; “por ejemplo si la exigencia es nueve, se los bajan a 8.8 o 8.7 para recibirles la cosecha.
“Esto quiere decir que legalmente sí se puede hacer, pero no lo hacen con todos por algún tipo de interés”.
“EVITAR LA MALINFORMACIÓN”
Es así que los inconformes acusaron que existe algún tipo de discriminación, por lo que además de solicitar la apertura de los almacenes piden que por escrito se les informe en qué invirtieron el dinero presupuestado para el acopio, cuánto fue lo que gastaron, quiénes fueron los beneficiarios y en qué fechas.
Además, de cuáles son las dependencias involucradas, el derecho de los almacenes, quiénes, cuántos y en qué fecha acopiaron. Con ello para evitar “la malinformación del presidente” que sigue siendo manipulada por Luisa Albores González”, aseveraron.
Al preguntarle si hoy volverían a tomar la carretera federal, Sergio Galán informó que está por decidirse, pues “los productores están cansados porque la misma situación se ha repetido por los últimos seis años.
“[Es] un tiempo muy largo que han padecido, pues ya es un modus operandi de las autoridades, sigue la misma forma de trabajar. Lo que espera es que ya se termine”.

