Un secretario muy joven
Ahora que estoy corrigiendo un texto sobre el transcurrir de 1825, año del inicio de vigencia de la publicación de la primera Constitución política del estado libre de Zacatecas, Marcos de Esparza aparece como fedatario en la mayoría de los papeles gubernamentales —desde la gobernación con Juan Peredo y Pedro José López de Nava, y en el gobierno superior con el mismo López de Nava y el licenciado José María García Rojas—. En todos los papeles firmó como encargado del despacho.
Era encargado por una minucia: no cumplía 25 años, requisito señalado en el artículo 110 constitucional. Marcos era muy joven. Pero la experiencia ya era vasta.
En la Diputación provincial fungió como secretario. Al iniciar su trabajo colocó inmediatamente la primera persona en las actas de sesiones. Exhibió el protagonismo del individuo; escribió la escucha y precisó lo observado, principalmente los movimientos físicos de los integrantes de una asamblea que estaba mudando de deliberativa a ejecutiva.
Durante 1824, al tiempo de seguir como encargado de la secretaría, también fue responsable de la imprenta gubernamental. Tal labor lo colocó como escritor, corrector de pruebas, editor responsable y otras funciones de censura y control. Igualmente concurrió a las reuniones de la Sociedad de Amigos del País, donde también será secretario e integrante de varias comisiones.
Posterior al año bicentenario, egresó del Colegio de San Luis Gonzaga, donde estudió Leyes. En los gobiernos de López de Nava, Francisco García Salinas y Manuel González Cosío fungió como secretario de gobierno. Dirigió la redacción del primer periódico de Zacatecas El Correo Político (1825) y de La Gaceta del Gobierno (1828-1844), y tuvo bajo su cuidado suscripciones de periódicos foráneos. En diferentes etapas distribuyó libros y periódicos provenientes de Inglaterra.
Durante la primera República centralista (1835-1845) participó en la primera y en la tercera Junta Departamental.
En 1831, acudió a la Ciudad de México como diputado al Congreso general; en 1842 participó en otro frustrado Congreso constituyente.
Por cierto, un dato curioso, al regresar a Zacatecas, Esparza coincidió con Guillermo Prieto, quien venía como visitador de tabacos. El afamado escritor costumbrista escribió del zacatecano: “Marquitos [era] fino de maneras, risueño y condescendiente, moneda de todos los gustos, dadivoso y servicial cual no otro”.
No sobra decir: las memorias gubernamentales de García Salinas son obra escrita de Esparza. Las hizo conforme a mandato constitucional. Lo hecho es importante, en tanto construyó la memoria histórica oficial. En La Gaceta del Gobierno tuvo su columna de opinión, todas escritas en primera persona. Cuando estuvo encargado de la Secretaría de Hacienda (1851-1852) hizo su respectiva memoria de labores.
Posdata
Hoy es “viernes de Dolores”. Supe de este día desde hace más de 40 años. Al salir de la primaria debíamos ir la familia a la casa de la tía Lola, al rancho. El viaje se aceptaba por las aventuras infantiles. Ir de Fresnillo a Rancho Grande.
Comer y correr al río o al corral, para jugar a los indios y vaqueros; ir al río para atrapar a los escurridizos charales. Al pasear por el pueblo siempre nos gritaban “de quién eres”; el Mateo, tan mentiroso, siempre decía: de tal… respondían: qué dios bendiga al patrón…
El regreso a casa debía ser antes de que las lechuzas aparecieran o las estrellas de Dante señalaran que ése era otro espacio. Antes de dormir era tiempo de escuchar las fantasías de la tía Felipa, o las inversiones de Rosa, o los trucos de Estela, o el cotilleo sobre los tiempos pasados.
Posdata 2
Mañana o el lunes iniciamos el receso laboral de primavera. Vienen días para leer, mirar películas, pasear con calma por los caminos que habitamos. También sacudir estantes de libros idos. Hay tanto por hacer. Coincidiremos al volver.
