VILLANUEVA. La inseguridad impacta en bajas visitas a las zonas arqueológicas del estado, expuso Carlos Alberto Torreblanca, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Centro Zacatecas.
“En general nos marca la visión de inseguridad en la entidad. Si hablamos del sector turístico, en las zonas arqueológicas nos ha dado aun más un impacto fuerte y ha bajado mucho [la cantidad de asistentes]”, comentó.
Como ejemplo señaló a Villanueva, donde se encuentra La Quemada: “Hubo semanas solas. Teníamos personal y equipo, pero la gente no iba”.
Cabe recordar que hasta marzo de este año el sitio registró 17 mil visitantes, la tercera parte de las cifras que se obtenían antes de la pandemia por la COVID 19, es decir, entre 51 y 52 mil al año.
LOS DESAFÍOS
Ante esta situación, el director del INAH en Zacatecas reconoció que uno de los retos para las zonas arqueológicas es volverlas un espacio seguro para los asistentes.
Agregó que se le tiene que dar garantía a la gente que acude, pues “vemos que existe esa persistencia a sentir temor”.
Por otra parte, enfatizó que la accesibilidad a estos lugares es otro factor importante para la afluencia, ya que los públicos que suelen recibir son alumnos o turistas.
UN RETO, NUEVAS ZONAS
Alberto Torreblanca compartió que, pese a que existen sitios rupestres e incluso asentamientos de mamuts, hay factores que limitan la apertura de nuevas zonas arqueológicas en el estado.
“Hemos querido trabajar en buscar un sitio rupestre que se pueda abrir al público; sin embargo, eso implica mucho trabajo, desde el terreno y el equipamientos hasta la accesibilidad”, detalló.
