La UAZ y sus dilemas éticos: ¿Al servicio del pueblo o de las mafias académicas?
La Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), al cumplir en 2025, 193 años de su fundación, enfrenta no solo serios problemas de calidad educativa, grandes desajustes financieros y administrativos. Ahora se le suma una profunda degradación moral, que sacude al nivel del escándalo, todas sus estructuras.
De 1832 al 2025, esta extraordinaria institución tuvo 97 titulares responsables en su conducción, pero nunca había registrado acontecimientos éticos de sacudimiento inmoral a su interior, como los que ahora experimenta. Somos ejemplo nacional de desvergüenza. Lamentable.
En el transcurso del periodo histórico de 1832 a 1968, esta institución civilizatoria tuvo 85 directivos, la mayoría encabezando al denominado Instituto de Ciencias; posteriormente, de 1968 a 2025, desempeñaron funciones 12 personas como rectores de la Universidad, de manera consecutiva.
En este largo trecho de su existencia, la universidad tuvo verdaderos y grandes problemas. De 1864 a 1866, suspendió sus funciones, porque el Ejército invasor francés que llegó a Zacatecas, convirtió su edificio sede en hospital.
En noviembre de 1934 por decreto oficial, la universidad cerró sus puertas por varios años, debido a que, al gobernador en turno, de mentalidad oscurantista, se le ocurrió clausurar la institución, en razón (pretexto dicho mandatario), porque no estaba formando bien a la juventud y al contrario solo producía agitadores que se oponían a la prosperidad de Zacatecas.
La universidad enfrentó en su evolución histórica verdaderos y titánicos problemas. Afortunadamente ninguno de ellos la sepultaron en definitiva y ha sabido renacer como El Ave Fénix.
Sin embargo, la UAZ experimenta, ahora, un shock ético, moral y axiológico de grandes dimensiones, adicional a sus ancestrales problemas estructurales de falta de calidad y eficiencia pedagógica, de desorden administrativo y de grandes deudas económicas que le asfixian.
Todo indica que la institución universitaria enfrenta un proceso de descomposición moral, que a nadie le interesa detener.
La degradación ética que padece la universidad pudiera ser resultado, así lo piensan muchos, de la descomposición derivada que muchas instituciones públicas en Zacatecas experimentan, ante la falta de conducción y la ausencia de cabeza racional.
Es menester hacer un alto en el camino y repensar en la reedificación ética, moral, jurídica, técnica y administrativa, a efecto de que la universidad sirva al pueblo de Zacatecas y no solamente a sus mafias académicas. Las nuevas generaciones lo requieren y demandan.
Es inequívoco que sí hay alternativas y respuestas para resolver los dilemas y problemas profundos que están sacudiendo la vida de la máxima casa de estudios del estado.
Se requiere con urgencia sentar las bases de un nuevo modelo de universidad, más eficaz, de mayor calidad, moderno y sensible a las necesidades del pueblo zacatecano.
¿A quién corresponde esa responsabilidad de repensar el modelo de universidad? ¿Será solo a los universitarios o también a la sociedad y al gobierno estatal?
La elección y renovación de autoridades en la UAZ, de este 14 de mayo, es una oportunidad excepcional para marcar el inicio de una etapa de renovación en la vida de la universidad, para detener su degradación.
La universidad a debate
Hoy más que nunca se debe alentar el debate racional, maduro, plural y civilizado sobre el tipo de universidad que más conviene al desarrollo de Zacatecas.
En el mundo global actual se discuten cuatro modelos distintos de Universidad, afirma el investigador Axel Didriksson Takayanagui, en su libro Espejos en Contraste, promovido desde Zacatecas y la UNAM, para América Latina. Y dichas propuestas son las siguientes:
1). Modelo napoleónico, de origen francés, destinado a la formación de profesionistas de corte liberal, hoy en crisis. En este referente se encuentra estacionada la UAZ.
2). Paradigma Humboldtiano, nombre en honor de Alexander de Humboldt, de influencia alemana, canalizado a la formación de investigadores, proyecto con limitaciones programáticas.
3). Modelo anglosajón, de ascendencia británico/estadounidense, con la misión de formar capital humano, para el mundo del trabajo.
4). Universidad de corte mundial, modelo que pone al centro los procesos de innovación, de origen asiático, particularmente de Japón, China, Singapur y Corea del Sur.
Por eso, hay que pensar con urgencia, hoy, qué modelo ético de universidad conviene a Zacatecas.
