ZACATECAS. Con 16 días de diferencia, fueron encontrados los cuerpos de Mayra Patricia, de 36 años, y su hija Emily Leilani, de 13, quienes desaparecieron el 14 de octubre de 2024. Ambos casos se investigan como feminicidio y hay un detenido, confirmaron familiares de las víctimas.
El cuerpo de Emily fue encontrado la tarde del martes en el mismo tiro de mina en Vetagrande donde su madre también fue hallada el 29 de abril. Para ambas, la exigencia es la misma: que se haga justicia por su muerte.
Con la noticia de la aparición del cuerpo de la niña, se esfumó para su familia, tíos y abuela, la esperanza que tenían de que, aunque Mayra fue encontrada sin vida, la pequeña sí estuviera viva.
Este miércoles, alumnos y directivos de la Secundaria General 2 Salvador Vidal, de la capital, recibieron a Emily, quien cursaba el segundo grado en dicha escuela.
La adolescente llegó dentro en un féretro blanco que fue adornado con el banderín y escudo de su secundaria, el que fue colocado al frente de decenas de alumnos y padres de familia, mientras una gran foto de ella, alegre, mostró cómo fue en vida.
Estudiantes y profesores le brindaron un emotivo homenaje de cuerpo presente, en el que sus compañeros expresaron las vivencias y aventuras que compartieron.
La calificaron como una niña que irradiaba alegría, que brillaba con luz propia, que tenía una palabra amable para quienes convivieron con ella.
EMOTIVA DESPEDIDA
En el mismo lugar donde rinden honores a la bandera en la Salvador Vidal, parte del acto de despedida para Emily fueron las expresiones de cariño que le profirieron su maestra y director, quienes la calificaron como un regalo porque ella escogió su escuela.
Entre sollozos de sus compañeros que rompían el silencio sepulcral, el director de la secundaria, José de Jesús Dávila Rodríguez, expresó: “como sociedad te pedimos perdón porque te fallamos, no podemos entender por qué las cosas deben ser así”.
Una de las tías de la niña agradeció a nombre de la familia el significativo acto, pues afirmó que a Emily le encantaba mucho su escuela.
La calificó como una niña alegre, sencilla, amable, de corazón noble, bondadosa, carismática, a quien le fascinaba el baile, dibujar y que una de sus grandes pasiones era la música y para ello, aprendía a tocar el piano.
Aprovechó para recordar a su hermana Mayra Patricia, madre de Emily, y enfatizó: “ellas no se fueron, se las llevaron”.
Globos blancos fueron lanzados al aire a manera de despedida y los niños llevaron una rosa blanca para Emily, que será recordada como una niña “bonita, de linda sonrisa y ojos que resplandecían, atenta e inteligente”.
LA BÚSQUEDA
En la funeraria, después del homenaje en la escuela, apenas había pocos familiares de la joven. Sus tías, quienes portaban playeras con el rostro de su sobrina y hermana, expresaron que Mayra y Emily fueron sacadas de su casa el 14 de octubre, en el transcurso del día.
Provienen de una familia unida y cariñosa, y por tanto, se frecuentaban. Ese día les extrañó que al llegar de visita, los dos perritos estuvieran solos. Comenzaron a marcar a sus teléfonos sin respuesta y, al ver que no llegaban en las horas siguientes, emprendieron la búsqueda inmediata.
Al considerar que algo andaba mal, ese mismo día reportaron el hecho a la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), que emitió una ficha de búsqueda conjunta.
Luego, como familia se sumaron al grupo de las Madres Buscadoras y no cesaron ni un día en tratar de localizarlas, con la esperanza de encontrarlas con vida.
El martes perdieron esa esperanza que se mantenía viva aún después de sepultar a Mayra en abril, quien fue la primera en ser encontrada en el tiro de mina.
“TODO SE LO ARREBATARON”
La familia informó que son originarios de Francisco R. Murguía, mejor conocido como Nieves, pero hace aproximadamente 15 años que vinieron a vivir a la capital y aquí nació Emily, en una colonia a la salida a La Escondida.
Mayra era una mujer emprendedora, quien vivía de la venta de ropa y calzado. Ese mismo impulso generó en su hija, quien hacía figuras de los Idols kpop, personajes de las series coreanas y por lo que despertó en ella el gran sueño de viajar a Corea del Sur.
Sus tías afirmaron que ese sueño quería cumplirlo como regalo de 15 años y por ello, con su emprendimiento, ya reunía dinero que entre la familia pretendían completar para hacer ese viaje soñado. “Todo se lo arrebataron”, lamentaron.
Afirmaron que durante seis meses de dolor e incertidumbre y en una búsqueda que nunca cesó, finalmente fue encontrada Mayra en el tiro de mina, pero al inicio, solo existía la sospecha de que la niña pudiera estar en el mismo lugar, aunque la fe era hallarla con vida en otro lugar.
Al romper esas ilusiones, la familia expresó que tenían la paz de saber que tuvieron el privilegio de encontrarlas. “Siempre quisimos que regresaran con vida, pero ahora nos queda la tranquilidad de saber que ya están juntas. Los meses de incertidumbre se acabaron, al menos las hallamos enteras.
“Hemos sobrellevado todo este trance de dolor, por ellas, para darles un descanso digno”, puntualizaron.






