El torneo denominado Copa del Bienestar 2025, que considera a los 58 municipios del estado, suena bien en papel, pero representa otro ejemplo de soluciones superficiales a problemas profundos.
Este torneo pretende utilizar el futbol —deporte ya arraigado en la cultura zacatecana— como herramienta contra el delito y las adicciones, ignorando que estas problemáticas requieren intervenciones mucho más sustanciales.
Resulta casi ingenuo pensar que organizar más torneos de futbol en una región donde este deporte ya está consolidado generará cambios significativos en materia de seguridad, salud pública o impulso deportivo. No es que el deporte carezca de valor social, pero presentarlo como solución a problemas estructurales evidencia una visión simplista de realidades complejas.
Los recursos destinados a este tipo de eventos podrían tener mayor impacto si se dirigieran a programas integrales de prevención, oportunidades educativas, empleo o mejora de espacios comunitarios.
La Copa del Bienestar parece más un ejercicio de relaciones públicas que una estrategia
genuina de desarrollo integral.
Además, estos torneos suelen beneficiar principalmente a quienes tienen acceso a infraestructura deportiva adecuada, perpetuando desigualdades entre municipios con diferentes niveles de desarrollo. ¿De qué sirve promover torneos grandilocuentes cuando muchos municipios carecen de espacios dignos para la práctica deportiva?
La narrativa de “generar influencia positiva, agentes de cambio en la sociedad y prevenir el delito, así como las adicciones” mediante torneos esporádicos desconoce que estos fenómenos tienen raíces en la marginación y la
falta de oportunidades.
El futbol puede ser complementario, pero nunca el eje central de una política pública seria contra estos problemas.
Zacatecas necesita estrategias integrales que ataquen causas, no síntomas. La verdadera transformación social vendrá de fortalecer el tejido comunitario, generar oportunidades económicas y mejorar servicios públicos esenciales. Mientras se siga apostando por soluciones cosméticas, seguiremos jugando un partido que, de antemano, sabemos ya está perdido
