ZACATECAS. Un grupo de aficionados del Club Santos Laguna protagonizó un incidente con la administración del Hotel Baruk Teleférico y Mina en Zacatecas, donde se hospeda el equipo para la Copa por el Bienestar.
El conflicto surgió cuando el personal del establecimiento les negó el acceso para esperar a los jugadores, situación que requirió la intervención de autoridades municipales.
Finalmente, tras discusiones y amenazas por parte del gerente del hotel, los futbolistas salieron a atender a sus seguidores.
Los aficionados llegaron cerca de las 9 horas con la esperanza de obtener fotografías y autógrafos de sus jugadores favoritos.
La situación se complicó cuando personal del hotel les pidió retirarse, argumentando que se trataba de propiedad privada.
Los seguidores defendieron su derecho a permanecer en el lugar, asegurando que no invadían ni causaban molestias.
El conflicto escaló cuando arribó una patrulla municipal tras un reporte de disturbios y acciones violentas.
Sin embargo, los oficiales se encontraron únicamente con los aficionados esperando pacíficamente al equipo.
A pesar de que las autoridades intentaron mediar con la administración del hotel, el gerente de recepción mantuvo su postura.
Ante la presión, los seguidores llegaron a considerar rentar una habitación para permanecer en el lugar.
La tensión aumentó cuando el gerente amenazó con que «si no se van ustedes, el equipo se va del estado», declaración que un aficionado calificó como «ilógica», recordando que el cuerpo técnico había agradecido su presencia.
Tras las discusiones y la espera, los jugadores de Santos Laguna salieron del hotel para atender a sus seguidores.
El equipo recibió de manera cordial a los aficionados, quienes pudieron cumplir su objetivo de tomarse fotografías con sus ídolos y obtener los autógrafos en sus playeras.

