FRESNILLO. Con la llegada de más de 2 mil 500 jornaleros agrícolas a las comunidades Río Florido y San José de Lourdes, el gobierno de Fresnillo implementará estrategias de sanidad intensiva para prevenir enfermedades gastrointestinales y brotes de hepatitis.
Una de las acciones principales es el saneamiento básico, que “consiste en encalar las heces fecales en espacios abiertos, principalmente en los alrededores de las bodegas y zonas rurales donde los jornaleros suelen hacer sus necesidades”, detalló el director de Servicios Recaudatorios y Regulatorios, Francisco Rocha Caldera.
Precisó que el objetivo es neutralizar los agentes patógenos que, al secarse, pueden ser esparcidos por el viento y provocar enfermedades entre los pobladores”.
Destacó que el programa incluye la cloración del agua en ambas comunidades, acción que se realizará cada 15 días por personal de la presidencia municipal, con seguimiento continuo del Centro de Salud local y la Jurisdicción Sanitaria 3 de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ).
Esta medida busca garantizar que el agua de consumo humano esté libre de contaminantes y sea segura para todos los habitantes, incluidos los trabajadores agrícolas.
“Todo esto es parte de una estrategia permanente, no es una acción de un solo día. Estamos trabajando desde hace semanas y seguiremos hasta que se retire el último jornalero”, enfatizó Rocha Caldera.
PRIORIDAD, RÍO FLORIDO
Por instrucciones del alcalde Javier Torres Rodríguez, aclaró el funcionario local, Río Florido es una prioridad debido a la concentración masiva de jornaleros y el impacto que esta temporada tiene en los servicios básicos.
En este sentido, refirió que se ha reforzado la vigilancia sanitaria en la venta de alimentos, la regulación del consumo de alcohol y el servicio de recolección de basura, que ahora es dos veces por semana: domingos y miércoles.
Destacó la intervención del Departamento de Alumbrado Público, que ha instalado luminarias en zonas oscuras utilizadas para necesidades fisiológicas. “La falta de luz favorece que estas áreas se conviertan en focos de infección y de riesgo. Ya se están colocando las lámparas donde hacen falta”.
INSPECCIONAN CASAS
Rocha Caldera dio a conocer que se han iniciado operativos para verificar las condiciones de las viviendas que rentan a los trabajadores agrícolas.
Mencionó que, desde diciembre, personal del municipio realiza inspecciones para asegurarse de que los inmuebles cumplan con requisitos mínimos: pisos firmes, techos, ventilación, baños con tazas sanitarias y lavabos, además de acceso a agua potable y energía eléctrica.
“Si una casa no cumple, se clausura. No se trata de sancionar por sancionar. La instrucción del presidente fue clara: no cobrarles a los renteros, sino que utilicen ese dinero en mejorar las condiciones de las viviendas. Ha funcionado bien, la gente ha respondido”, destacó.
El funcionario local estimó que únicamente en Río Florido existen alrededor de 250 viviendas utilizadas para hospedar jornaleros, las que presentan un avance de 60 por ciento de rehabilitación.
Aunque aseguró que están a tiempo de concluir los trabajos antes de que la población flotante alcance su punto máximo, que se espera sea de 3 mil personas en las próximas dos semanas.
Lo anterior al recordar que uno de los problemas más graves en años anteriores fue el uso de bodegas y túneles, conocidos como “chileras”, como sitios de alojamiento para los trabajadores agrícolas.
“Eso ya no lo vamos a permitir. Están totalmente prohibidos. Si detectamos que alguien sigue rentando esos lugares para que vivan personas, se clausura de inmediato y se sanciona con multas que pueden alcanzar los 40 mil pesos”, advirtió el director de Servicios Recaudatorios y Regulatorios.
En cuanto a San José de Lourdes, explicó que ya han comenzado operativos similares y la implementación de visitas de inspección en coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS Bienestar) y otras dependencias.
Además, consideró que el mismo modelo de atención será replicado en comunidades aledañas como San Gabriel, San Ignacio, Altamira y Bañuelos, pues todas estas localidades reciben a jornaleros y requieren de servicios sanitarios adecuados.
REUNIONES CADA 15 DÍAS
Respecto al control de alimentos y bebidas embriagantes, Rocha Caldera señaló que el personal del Departamento de Alcoholes y Sanidad está haciendo rondines constantes para verificar las condiciones de los puestos semifijos y ambulantes.
“Hay un alto consumo de alcohol, por eso también se ha puesto énfasis en regular bien su venta”, mencionó.
Finalmente, destacó que las reuniones entre las dependencias involucradas se realizan cada 15 días, con el objetivo de dar seguimiento a los acuerdos y ajustar la estrategia según el comportamiento de la población jornalera.
“Nosotros somos preventores de salud. Todo esto es prevención. Con estas acciones evitamos enfermedades y mejoramos la calidad de vida tanto de los jornaleros como de los habitantes de nuestras comunidades”, concluyó.
