FRESNILLO. Durante junio y julio se detectó cómo los menores de edad de las comunidades agrícolas son víctimas de diversas formas de violencia, desde maltrato y abandono, hasta casos de estupro y poligamia que involucran a adolescentes de 16 y 17 años; e incluso, la muerte de dos infantes, informaron autoridades del SMDIF.
Al respecto, la Procuraduría de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de dicha dependencia trabaja en estrategias para intervenir, prevenir y concientizar a los grupos jornaleros que habitan en las localidades Río Florido, San Ignacio y San José de Lourdes; sin embargo, “la tarea no ha sido sencilla”, reconoció Sandra Alvarado Calderón, delegada de dicha área.
Precisó que los equipos a su cargo han enfrentado múltiples obstáculos para trabajar con esta población, entre ellos la resistencia al diálogo, agravada por las barreras lingüísticas.
“No tenemos traductores. Cuando ven que somos de la procuraduría, cambian de idioma y se niegan a hablar. En algunos casos, hay respuestas agresivas.
“Vivimos una resistencia muy fuerte y por eso hemos planteado estrategias con otras dependencias para acercarnos sin violentar sus costumbres, pero haciendo valer los derechos de los niños”, explicó.
DEFUNCIONES
La funcionaria local expuso que durante este mes se registró la muerte de dos menores. El primero de ellos, ocurrido el martes 8, corresponde a una niña de cinco años que cayó en un canal de aguas negras en la comunidad Río Florido.
El segundo, un recién nacido fue hallado sin vida el domingo 20 sobre la tierra de arado de San Ignacio. En su pecho se encontró una herida punzocortante; además, aún tenía el cordón umbilical.
Ambos hechos, de acuerdo con Alvarado Calderón, fueron atendidos por la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) sin intervención del Sistema Municipal para la Desarrollo Integral de la Familia (SMDIF), debido a que ya no se trataba de situaciones de protección, sino de investigación judicial.
“Nosotros tuvimos conocimiento por medios de comunicación, pero no fuimos requeridos por la fiscalía. Una vez que un menor fallece, nuestra procuraduría ya no tiene injerencia, salvo que se nos solicite por escrito nuestra colaboración en la investigación”, detalló.
VIOLENCIA EN EL CAMPO
La delegada del SMDIF reconoció que ambos casos reflejan las condiciones de vulnerabilidad en las que viven muchos niños en comunidades agrícolas, en particular de grupos jornaleros migrantes que habitan en Río Florido, San Ignacio y San José de Lourdes.
En ese sentido, la procuraduría ha atendido en los últimos dos meses al menos 15 reportes graves que involucran a menores de edad, en los cuales se han detectado patrones en sus formas de relacionarse: omisión de cuidados, abandono infantil y violencia.
“Hemos realizado visitas constantes, en especial a Río Florido, donde se concentra la mayor parte de esta población. Hay niños de hasta siete años que cuidan a otros de dos o tres, mientras sus padres trabajan. Son prácticas comunes entre estas familias, pero representan riesgos graves para la integridad de los menores”, subrayó.
POLIGAMIA Y ESTUPRO
Alvarado Calderón destacó que el área a su cargo ha detectado hasta el momento dos casos de poligamia y estupro. Uno de éstos fue descubierto en el Hospital General de Fresnillo (HGF), luego de que una adolescente diera a luz.
La investigación reveló que la menor convivía con un adulto y otras dos adolescentes. Las tres tenían entre 14 y 16 años.
El segundo, continuó, se detectó durante las visitas periódicas de la Procuraduría a los grupos de jornaleros. Como en el hecho anterior, las involucradas tenían la misma edad.
“Estas situaciones son graves. Son menores que se convierten en madres sin estar preparadas, y muchas veces abandonan a sus hijos por falta de experiencia. A nosotros nos preocupa mucho este tipo de casos porque se repiten y porque a menudo las familias se niegan a cooperar con las autoridades”, puntualizó.
Ante ello, la dependencia ha comenzado procesos de investigación, aunque todavía no se ha intervenido de manera formal debido a que las familias, al detectar la presencia del SMDIF, suelen abandonar la comunidad rápidamente.
“Cuando intervenimos, al día siguiente ya no están. Muchos vienen de otros estados y se mueven constantemente. Por eso estamos siendo cuidadosos, haciendo primero las pesquisas correspondientes antes de cualquier acción legal”, explicó.
CAMPAÑAS DE REGISTRO
“Cuando llega la temporada alta de trabajo, la población en Río Florido crece hasta 100 por ciento. Muchos de ellos no están registrados, no tienen acta de nacimiento, lo que impide que accedan a educación o a servicios de salud. También estamos trabajando en esa parte”, enfatizó Sandra Alvarado.
Destacó que la procuraduría del SMDIF, en coordinación con el juzgado del Registro Civil, iniciará campañas para dotar de identidad a dichos niños. Para lograr este fin, se condonará el costo del acta de nacimiento y se ofrecerá orientación a las familias para regularizar su situación.
Hasta ahora, han tenido una respuesta paulatina, incluso de adolescentes que buscan obtener su acta por primera vez.
“Queremos que la sociedad comprenda qué está pasando y qué hacemos como Procuraduría. No es fácil, pero estamos 100 por ciento atendiendo cada reporte. Es un trabajo delicado y de mucha sensibilidad”, concluyó.
