FRESNILLO. Personal del Rastro Municipal de Fresnillo ha detectado entre dos y tres casos mensuales de matanzas clandestinas de animales, lo cual representa un estimado de 21 sacrificios ilegales en lo que va del año.
Heliodoro Ramírez Rodríguez, director del recinto, explicó que gracias a las inspecciones que realizan regularmente se logró descubrir estas prácticas, llevadas a cabo tanto en comunidades como en la zona urbana del municipio.
En ese sentido, destacó que cuentan con el apoyo del área de Sanidad y de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) para reforzar la vigilancia.
Aun así, advirtió que detectar la totalidad de estas prácticas resulta complicado, por lo que llamó a la ciudadanía a colaborar y denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con la matanza no regulada de animales.
“Cuando tenemos conocimiento de un caso, lo primero que hacemos es invitar a los involucrados a acercarse al rastro y conocer el procedimiento formal, que está apegado a las normas de sanidad. Nuestra intención no es sancionar de inmediato, sino concientizar sobre la importancia del sacrificio controlado”, explicó Ramírez Rodríguez.
Destacó que toda carne que pasa por el Rastro Municipal lleva un sello oficial, lo cual garantiza que ha sido inspeccionada y cumple con los estándares de calidad e higiene requeridos para su consumo.
En cambio, dijo, las piezas obtenidas a través de matanzas clandestinas representan un riesgo sanitario para la población.
CALIDAD EN RIESGO
El director del Rastro explicó que los sacrificios clandestinos son un fenómeno mayormente común en localidades rurales, donde algunas personas lo hacen para consumo propio o local.
Sin embargo, continuó, estas prácticas suelen ocurrir en condiciones informales y fuera de horario, como durante la madrugada.
“Hay casos en los que se hacen sacrificios con el objetivo de evadir la inspección. Si se confirma esa intención, se pueden aplicar sanciones conforme a la Ley de Ingresos del Municipio”, advirtió.
Por ello, hizo un llamado a la población para que acuda al rastro en caso de requerir el sacrificio de algún animal, ya que, además de ser un procedimiento sanitario y regulado, brinda certeza de calidad para quienes consumirán los productos cárnicos.
“Tenemos las puertas abiertas para que la gente conozca cómo trabajamos y entienda que lo hacemos por su salud y seguridad”, concluyó.

