ENTRE CUERDAS Y PASTO
El boxeo y la lucha libre, a nivel nacional y local, tienen muchas carencias. Una de las cosas que adolecen ambas disciplinas es la presencia de un auténtico ídolo que renueve y aumente la presencia de los seguidores en todas las plazas de nuestro país.
Hace un buen tiempo que, por ejemplo, aquí en Zacatecas no se tiene un lleno en sus escenarios, los cuales acostumbran a presentar funciones de lucha libre.
Hemos tenido este año solo uno o dos “llenos”; el más reciente, en el gimnasio Marcelino González, con el regreso del CMLL y la presencia de Místico.
Recuerdo el último gran lleno que se tuvo: fue ahí mismo, cuando en la lucha estelar se anunció el encuentro mano a mano entre Carmelo Reyes Cien Caras y Pedro El Perro Aguayo. En aquella ocasión cientos de personas se quedaron sin poder ingresar al recinto, lleno hasta las lámparas, como comúnmente se dice.
Y ni hablar de aquellos llenos que se hicieron costumbre en el Palenque de la Feria Nacional de Zacatecas (Fenaza); en aquellos tiempos las funciones tenían presencia cada 15 días: pura auténtica nostalgia.
FIGURAS TEMPORALES
En el boxeo también desde hace mucho tiempo se carece de la presencia de un verdadero ídolo que arrastre a miles de aficionados.
El último gran héroe sin duda fue Julio César Chávez; desde entonces solo ha habido figuras temporales o boxeadores que gustan, pero que han causado, a la par, grandes polémicas entre sus seguidores y sus detractores.
¿Será otra de las consecuencias que se arrastran con la existencia de las redes sociales?
Sabemos que en las redes cualquiera tiene voz, porque quiere ser leído o escuchado; sin embargo, muchísimos de ellos carecen de un conocimiento que le dé validez a sus palabras o, por lo menos, cierta creencia en lo que se dice.
LA SITUACIÓN LOCAL
Actualmente en nuestra entidad tampoco hay un deportista en ambas disciplinas; solo tenemos ciertos boxeadores o luchadores que en un principio han dado algunos esbozos o esperanzas de que pueden despegar y convertirse en alguien que haga que muchos de los aficionados que se retiraron, regresen a disfrutar en las diferentes arenas las funciones.
Y no es que antes se tuvieran grandes estrellas, lo eran, pues aunque no detonaron tanto a nivel nacional, por lo menos llenaban aquellas funciones que eran mucho más continuas. La gente sabía de ellos a lo largo y ancho del estado.
