TRANCOSO. ¿Por qué alguien buscaría a la persona que ama entre la basura? La pregunta resuena una y otra vez, como eco imposible de silenciar, entre las madres y hermanas buscadoras, integrantes de la brigada de Búsqueda Forense “Escarabajos”, mientras hurgaban en un basurero clandestino.
Ahí, entre montañas de desechos, animales muertos y humo que arde sin tregua, las madres caminaban con la esperanza —tan frágil como inquebrantable— de hallar alguna pista, un indicio, una huella que las lleve al paradero de sus hijos y seres queridos desaparecidos.
El grupo perteneciente al Colectivo Buscadoras Zacatecas llevó a cabo una jornada de rastreo, no como otras que han hecho en cerros, en matorrales o en construcciones en obra negra, ahora removieron en un sitio donde alguien desechó lo que ya no le sirvió, ya no quiso o de lo que pretendió deshacerse.
La escena es brutal: basura humeante, socavones abiertos, el aire denso de olores que se impregnan en la piel y en la memoria. Los ojos arden. Los cubrebocas se adhieren al rostro como una segunda piel, hay una especie de hollín en los rostros de esas mujeres. La ropa se empapa de un líquido que nadie logra nombrar, indescifrable pero que todas conocen.
En el camino, se observan en el suelo fotografías con rostros desconocidos, huellas de vidas pasadas, olores fétidos que las alertan al remover los residuos ya disipados por el fuego.
Se descubren huesos de entre las cenizas, mismos que separan de manera exasperada. Algunas de ellas ya distinguen, por experiencia, la porosidad de un fémur humano frente al de un animal. Separan cada fragmento con cuidado, con guantes, con miedo. Luego lo fotografían y lo etiquetan. Cada posible hueso es también, por un momento, una esperanza.
Agotada tras horas bajo los intensos rayos del sol, Elizabeth Araiza, representante del colectivo, expresa: “Nosotros tenemos la necesidad de salir a buscar a los nuestros, no por llevar la contraria a gobiernos indolentes sino por el amor y la necesidad de encontrarlos porque para nosotros son personas no una estadística o un ataque a un gobierno”.
No debería buscarse a nadie en un lugar así. Pero ellas lo hacen. Porque alguien tiene que hacerlo.

