En la conmemoración del Día Nacional del Bombero, el gobernador David Monreal Ávila anunció un incremento al salario de los elementos de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) de entre 15 y 20 por ciento, de acuerdo con su jerarquía y funciones.
“Ningún bombero ganará menos de 16 mil pesos a partir de septiembre”, afirmó el mandatario. Anticipó que el 8 de septiembre pretende entregar unidades para renovar el 50 por ciento del parque vehicular de la corporación.
Adelantó que otorgará una ambulancia nueva, dos unidades Amarok, dos camionetas 2500 4×4 para la serranía y un camión tanque para el combate de incendios.
“Por primera vez en la historia, nuestros bomberos tendrán equipo nuevo y propio, no seminuevos ni donaciones”, puntualizó.
Los elementos recibirán capacitaciones en institutos de formación especializados, con el objetivo de profesionalizar más su labor, así como garantizar respuestas oportunas y seguras en situaciones de emergencia.
Se adquirirán uniformes nuevos para los 20 elementos operativos de la corporación, equipo que será completamente renovado para sustituir el uso de vestimenta donada o de segunda mano que históricamente ha caracterizado a esta institución.
Monreal Ávila expuso que con el objetivo de “corresponderle a esta noble institución”, se mejorarán las condiciones laborales de los bomberos, a quienes reconoció como parte de la estrategia de pacificación y el fortalecimiento institucional, además de que son esenciales al igual que todas las corporaciones.
El mandatario aseguró que estos nuevos beneficios forman parte de su trabajo y compromiso con su labor que día a día desempeñan haciendo el bien con resiliencia amor y compromiso que ponen en práctica.
La tarea de ser bombero
Los integrantes experimentados y jóvenes de la CEPC coinciden en que, a pesar de carencias salariales, de equipo y adversidades que enfrentan cotidianamente, desempeñan su labor con compromiso, amor y entrega por “hacer el bien sin mirar a quien”.
Con 35 años de servicio en el cuerpo de bomberos, Tranquilino Reyes Orozco expuso que tiene la misma satisfacción que el día que ingresó a la corporación. “Para mí ha sido una satisfacción muy bonita el ayudar a la gente, el servir, y el único pago que nos dan son las gracias y más que nada los niños con una sonrisa, con un decir: Adiós, bomberos, o que de grandes digan, quiero ser bombero”.
A pesar del cansancio de la jornada diaria, Reyes Orozco se dice orgulloso de su labor, pues recordó: “Mi ilusión siempre era ser bombero, yo veía antes pasar los camiones cuando apenas llegaron aquí y me daba mucho gusto y decía, un día voy a ser bombero, y cuando tuve la oportunidad me integré, fue una satisfacción y desde ese momento hasta ahorita me he sentido muy orgulloso de llevar la camiseta”.
Afirmó que al decidir formar parte del Heroico Cuerpo de Bomberos, se debe tener un espíritu de servicio y vocación para soportar las inclemencias del tiempo, así como muchas emociones que la mayoría de las veces son indescriptibles.
Para este bombero, con su vocación de servicio ha logrado convertir lo negativo de las experiencias en algo positivo y portar el uniforme con orgullo. Por tal motivo es que permanece, pese a las carencias de equipo para realizar su labor.
Vocación, pese a carencias
“Sí, son muchas carencias de todo, tanto de sueldo, equipo, uniformes, vehículos, todo nuestro equipo es muy caro, las autoridades correspondientes hacen su trabajo, nosotros amamos lo que hacemos y a pesar de ello entregamos nuestra labor y lo hacemos lo mejor posible”.
Con tan solo cinco años en la CEPC, Luis Vázquez relató que desde muy joven siempre pensó en hacer algo que contribuyera a la comunidad y todo eso lo encontró como bombero.
“Creo que actualmente no hay un trabajo que sea más noble, más contribuyente que el de ser bombero, que el de ser paramédico, rescatista y pues la mejor corporación que he encontrado es ésta, Protección Civil del Estado”, puntualizó.
Destacó que en este lustro de servicio la motivación ha sido que las personas los bendicen y agradecen cada vez que las atienden y brindan apoyo.
“Esta profesión tiene algo que ninguna otra, el hecho de que los niños nos reconocen y las personas nos ven como héroes, que no lo somos, simplemente somos unas personas que saben hacer algo diferente, pero el hecho de llegar a la casa y que mi hijo puede decir en su escuela que su papá es bombero, es una gran satisfacción”, enfatizó.
Desde la infancia, Luis Vázquez tuvo la inquietud de ser parte de esta corporación y “lo logramos, estamos sirviendo para la sociedad, estamos salvando vidas y lo hiciste bien”.
