FRESNILLO. Habitantes de las calles Gladiolas y De las Rosas, en la colonia Las Flores, denunciaron que el agua que sale de sus llaves tiene un fuerte olor a caño, tan intenso que les ha impedido usarla para bañarse, lavar trastes o preparar alimentos.
El problema, relataron, comenzó a inicios de esta semana, cuando descubrieron que cada vez que usaban las tomas domiciliarias o el agua de los tinacos y cisternas, ésta desprendía un olor desagradable, aun cuando no presentara un color turbio ni sedimentos visibles.
Ante ello, el temor de que el líquido esté contaminado con aguas residuales se ha extendido entre los vecinos de Las Flores, lo mismo que medidas improvisadas para hacer su día a día.
TESTIMONIOS
“Olía muy mal el agua, tanto que tuve que comprar botellas para poder cocinar y tomar. No se ve sucia, pero el aroma es muy feo, como a coladera, incluso como a perro. Cuando abres la llave, el primer chorro huele todavía más fuerte y hasta se queda el olor impregnado en la piel después de bañarse”, relató una vecina de la calle De las Rosas.
Otros habitantes afirmaron que, pese a utilizar aromatizantes, limpiadores y desinfectantes en baños y lavabos, el mal olor persiste.
“Tenemos que echar fabuloso en la regadera y aromatizante en el lavamanos, pero aun así, el agua sigue apestando. Ni siquiera podemos bañarnos porque nos quedamos con el aroma feo en el cuerpo”, expresó otra residente.
PREOCUPACIÓN
La situación ha causado preocupación ante la posibilidad de que exista una filtración de aguas negras hacia la red de distribución de agua potable. Por ello, los vecinos exigieron la intervención inmediata del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Fresnillo (Siapasf), así como de la Secretaría de Servicios Públicos.
“Antes ya había salido el agua con piedritas y suciedad, pero no con este olor. Ahora es diferente y creemos que puede ser algo más grave. No queremos que haya riesgos para la salud de nuestros niños y adultos mayores”, apuntaron los inconformes.
A la par, pidieron que, mientras se resuelve el problema, las autoridades implementen un operativo de distribución de agua potable limpia mediante pipas, para evitar que las familias sigan expuestas a un posible foco de infección.
“Queremos una solución rápida y segura, porque no podemos seguir usando esta agua ni para lavar ropa, ni mucho menos para beber. Necesitamos que el Siapasf venga, revise y nos diga qué está pasando”, insistieron.

