Close Menu
    Lo último

    Las tres naciones necesitamos trabajar en equipo: diputado

    3 de junio de 2026

    Detienen a abogado por presunto fraude

    3 de junio de 2026

    Profeco Guadalupe se queda sin tinta, recomiendan acudir hasta el lunes

    3 de junio de 2026
    Facebook X (Twitter) YouTube
    Destacado
    • Ofertarán más de 500 vacantes de empleo en RIM
    • Capacitan a personal de Mina El Edén
    • Primer lugar en convocatoria de la CMIC para talento UVC: Deryan Aarón Moreno destaca en la carrera de Ingeniero Arquitecto
    • Denuncian falla en semáforos del crucero Jerez–Valparaíso
    • Celebra Miranda 30 años de trayectoria con exposición colectiva
    • Pinos, con 14 casos activos de barrenador
    • Investigan estafa múltiple en Sombrerete; llaman a víctimas a denunciar
    • Tres detenidos por multihomicidio; fue por robar $115 mil a las víctimas
    Facebook X (Twitter) YouTube Instagram TikTok Telegram
    NTR ZacatecasNTR Zacatecas
    • Portada
    • Noticias
      • Zacatecas
      • Fresnillo
      • Municipios
      • México
      • Mundo
      • Alerta Roja
      • Deportes
      • Cultura
      • Salud
      • Tecnología
      • Espectáculos
      • Crítica
    • Editoriales
      • Los Monos de El Tal Yo
      • Opinión
      • Veneno Puro
    • Multimedia
    NTR ZacatecasNTR Zacatecas

    Inicio»Editoriales»Opinión»HISTORIAS E IDENTIDADES
    Opinión Por Gabriela Bernal Torres*

    HISTORIAS E IDENTIDADES

    29 de agosto de 2025No hay comentarios4 Minutos de lectura
    Facebook Twitter WhatsApp Email Telegram

    Se viene la feria

    El olor a algodón de azúcar o a garnacha, los juegos mecánicos que iluminan la noche de parpadeos intermitentes, familias caminando entre los puestos de antojitos, jóvenes -y no tan jóvenes- con bebidas espirituosas en mano y niños convenciendo a sus padres para comprarles un juguete más… ¿qué sería de la vida comunitaria de México sin sus ferias?

    A días de que inicie la Feria Nacional de Zacatecas (Fenaza), me gustaría escribir acerca de estas celebraciones. La feria como un evento periódico y cronológicamente acotado, donde se pasea, se come, se ríe, se embriaga, se baila, se canta, se liga, se juega y, sobre todo… se gasta.

    Hablar históricamente de las ferias tiene sentido en la medida en que son sucesos culturales donde lo festivo se mezcla con aspectos económicos, religiosos y hasta políticos, mostrando quiénes somos y cómo hemos sido como sociedad. Aunque parezcan triviales, estos eventos terminan siendo un espejo donde nos reflejamos colectivamente, aún cuando nos negamos a ser parte de ellos.

    Las ferias urbanas hunden sus raíces en las antiguas ferias comerciales de la Europa de finales del medievo. Según el sociólogo Immanuel Wallerstein, el interés por multiplicar los beneficios comerciales de la venta de mercancías, provocó que diversos puntos geográficos del viejo continente (Champaña, Lyon, Avignon, Marsella, entre otras) se convirtieran en lugares de intercambio donde mercaderes y artesanos confluían, dando forma a un incipiente sistema capitalista e interconectado mundialmente.

    En Nueva España, el modelo se replicó con las ferias de Xalapa y Acapulco, nodos centrales del comercio interoceánico donde los mercaderes novohispanos se agazapaban por conseguir lo más y lo mejor de la reciente carga del galeón de Manila.

    Según el investigador Manuel Carrera Stampa, estas ferias tenían un verdadero alcance internacional ya que, gracias a ellas, las mercancías y objetos suntuosos del lejano oriente podían distribuirse por todo el continente americano y europeo.

    Más adelante también fueron relevantes otras ferias como la de San Juan de los Lagos, un centro de peregrinación donde la devoción abrió la oportunidad a la ambición; comerciantes de la zona aprovecharon la presencia siempre constante de peregrinos para situar otra feria que satisficiera la demanda de los consumidores.

    Comerciantes de todo el Bajío e incluso de Aguascalientes, San Luis Potosí y Zacatecas, vieron en esta feria la oportunidad de dinamizar sus negocios surtiéndose de novedades. Para puntos más norteños estaba la feria de Saltillo, en cuyo corazón comercial, además de productos asiáticos y europeos, se podía conseguir mercancía de “apachería” (o sea del norte).

    En el siglo 19 la narrativa ante las ferias cambió. México, como reluciente nación independiente, deseaba mostrar que su desarrollo se encontraba a la par de otros países modernos.

    Bajo el cobijo del liberalismo económico y político, el fomento a la actividad comercial fue fundamental. Es por ello que las ferias intentaron mostrar los avances ganaderos y agrícolas de cada región y, cada vez más a imitación de las Exposiciones Universales europeas, las ferias regionales se convirtieron en escaparates del desarrollo nacional.

    Como ejemplo podemos mencionar la feria de Tixtla en Guerrero, o la famosísima Feria de San Marcos que se remonta a 1828. Como dato curioso, la Legislatura zacatecana fue la que dio el beneplácito para que dicho evento mercantil se celebrase en noviembre de cada año, decidiéndose posteriormente que la feria empatara con las fiestas patronales.

    Si bien hasta ahora he hablado en términos de intercambio de mercancías, es decir, en terrenos estrictamente económicos, no hay que dejar de lado lo que estas ferias implicaron socialmente. No solo se compraba, sino que también se convivía, se jugaba, se apostaba y, como suele ocurrir cuando se congregan multitudes, aparecían también los excesos: el vicio, los accidentes, los pleitos y hasta los crímenes.

    Hacia el siglo 20, las ferias comenzaron a adquirir una fisonomía más cercana a la que hoy conocemos: una simbiosis entre escaparates mercantiles, espectáculos lúdicos y, en muchos casos, empatadas con expresiones patronales. En cada rincón del país, la feria guarda un rostro distinto. Identidades, historias y memorias transcurren en un espacio lúdico y temporal, donde se permite la distracción, el juego y el exceso.

    En Zacatecas, su historia y su identidad han encontrado en la feria un escenario privilegiado, y de ello hablaremos en la próxima entrega.

     

    *Maestra en Estética y Arte

    Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp Telegram
    AnteriorTRAVESÍAS
    Siguiente Los Monos de El Tal Yo

    Los comentarios se han cerrado.

    Destacadas

    Capacitan a personal de Mina El Edén

    3 de junio de 2026

    Primer lugar en convocatoria de la CMIC para talento UVC: Deryan Aarón Moreno destaca en la carrera de Ingeniero Arquitecto

    3 de junio de 2026

    Denuncian falla en semáforos del crucero Jerez–Valparaíso

    3 de junio de 2026

    Celebra Miranda 30 años de trayectoria con exposición colectiva

    3 de junio de 2026
    No dejes de leer
    Zacatecas

    Las tres naciones necesitamos trabajar en equipo: diputado

    3 de junio de 20261 Minuto de lectura

    Detienen a abogado por presunto fraude

    3 de junio de 2026

    Profeco Guadalupe se queda sin tinta, recomiendan acudir hasta el lunes

    3 de junio de 2026

    Lluvia provoca choque en el bulevar Bicentenario

    3 de junio de 2026
    Nuestras cuentas en redes
    • Facebook
    • Twitter
    • YouTube
    • Instagram
    • TikTok
    • Telegram
    © 2026 NTR Medios de Comunicación. Aviso de privacidad

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.

    Ad Blocker Enabled!
    Ad Blocker Enabled!
    Nuestro sitio web es posible gracias a la publicidad en línea que mostramos a nuestros visitantes. Por favor, ayúdenos desactivando su bloqueador de anuncios.