ZACATECAS. Los trabajadores de la Biblioteca Mauricio Magdaleno se manifestaron en contra de la convocatoria de recategorización debido a que violenta sus derechos laborales y no ofrece las vacantes suficientes “apalabradas” con el secretario general de la Sección 58 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Marcelino Rodarte Hernández.
Juan Antonio Hernández Saucedo, delegado sindical de la biblioteca, demandó a la Secretaría de Educación de Zacatecas (SEZ) que detenga inmediatamente el proceso de recategorización, ya que detalló, solo están dando a conocer de “dos técnicos especialistas, quedando en el aire cuatro claves o lugares más”.
Expuso que, debido a que no cuentan con escalafón, los trabajadores de apoyo bibliotecario no pueden participar en convocatorias abiertas, por lo cual, previo a la publicación de dicho proceso de recategorización se reunieron con Marcelino Rodarte para afinar detalles acerca de esta [convocatoria] exclusiva para los bibliotecarios, en la cual se contemplaban todas las categorías vacantes ante jubilaciones y defunciones de compañeros.
Ante el incumplimiento de lo acordado, “estamos exigiendo que se detenga inmediatamente esta convocatoria”, que se emitió el 29 de julio y cerró el 4 de agosto, reiteró.
APOYO ENTRE ELLOS
Hernández Saucedo exigió al líder de la Sección 58 del SNTE, encargado de la convocatoria, que abogue por los derechos de todos los trabajadores y no solo de un grupo de maestros, tras afirmar que se le entregó un documento donde le explicaba el procedimiento, pero en la actual convocatoria, consideró, es muestra de que fueron ignorados y Rodarte Hernández “no defendió nuestros derechos”.
Ante estas circunstancias, dijo, han intentado tener acercamiento con el secretario general, pero no fue posible localizarlo y no contesta llamadas telefónicas; y por las vacaciones tampoco tuvo respuesta en la SEZ.
Los trabajadores de la biblioteca expresaron que en solidaridad ninguno participó en la convocatoria, para apoyarse entre sí, a fin de obligar a las autoridades a que emitan una convocatoria que no violente sus derechos.
El delegado sindical advirtió que si este martes no quedaba solucionada la situación, existe la posibilidad de tomar la biblioteca, aunque con ello se afectarían las actividades de los cursos de verano, en los que atienden a poco más de 300 personas.

