ZACATECAS. Las Morismas de Bracho fueron reconocidas con el Récord Guinness, al lograr ser la puesta en escena más grande del mundo, al congregar a 17 mil 601 participantes debidamente caracterizados.
En un protocolo completamente diferente, en el que distintas posturas chocaron a favor y en contra, el tradicional desfile que parte desde las Lomas de Bracho y recorre el Centro Histórico se vio entorpecido por las reglas que se tenían que cumplir para obtener este reconocimiento mundial.
El recorrido, que usualmente dura un par de horas, este año tardó cerca de tres, al pausar el tránsito de los devotos para el conteo y la retención de los pelotones en Plaza de Armas, lo que provocó un retraso.
Para que no hubiera interferencia de ninguna persona externa a la representación religiosa, se instalaron vallas desde la Calle Fernando Villalpando donde se colocó el filtro para el conteo, previo a ello, a los cofrades se les entregó una pulsera con un código de barras para ser escaneada.
Tras su conteo, el desfile continuó por toda la Avenida Hidalgo, donde también fueron colocadas vallas para no interferir en el recorrido que concluyó en las Lomas de Bracho.
Alrededor de las 13:30 horas, Alfredo Arista, adjudicador oficial para el Guinness World Record, entregó de manera oficial el reconocimiento a Zacatecas, con la escenificación más grande de todo el mundo, en el que se abatió la cifra de 15 mil personas.
Detalló que se tuvieron que cubrir muchísimos requisitos, “no es una tarea nada sencilla, requiere mucho esfuerzo, disciplina, pasión, entrega, lo cual el día de hoy lo pude ver en cada uno de los batallones lo reflejaron, su devoción, su entrega y eso es lo que busca Guinness World Record, para hacer de este mundo algo mejor, algo más interesante”.




































