ZACATECAS. “Si hay pruebas que se investigue, estoy abierta a las denuncias”, aseveró Adilene Rosales Romero, delegada de la Secretaría del Bienestar, en respuesta a los señalamientos del senador morenista, Saúl Monreal Ávila, quien pidió se investigue a la dependencia por presunta corrupción en el manejo de programas sociales.
La funcionaria aseguró que la dependencia es “honesta”, donde desde hace siete años se implementó la política social, “se vieron muchas cosas efectivamente de estos actos de corrupción que por fortuna con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se fueron terminando”.
Reconoció que previamente a la instalación de la Secretaría del Bienestar “sí vivían los adultos mayores muchos actos de corrupción en los que derivado de la pensión se les pedía un apoyo o algún tipo de dádiva, pero eso se terminó”.
Rosales Romero expuso que las manifestaciones registradas en semanas pasadas en la dependencia por madres de familia, quienes exigían el pago de las becas para personas con discapacidad, se han resuelto con la entrega de las tarjetas.
Explicó que “derivado de que los retroactivos no son pagos inmediatos, se les pagarían en los tres primeros bimestres, a partir de este momento ellas ya recibieron un bimestre”.
Sobre los presuntos actos de maltrato por parte de funcionarios de la Secretaría del Bienestar en Fresnillo, que denunciaron también las madres, la delegada precisó que no se realizó una investigación sino que implementaron una serie de capacitaciones debido a que las personas con discapacidad necesitan una atención particular.
Estas capacitaciones, dijo, se realizan con la Secretaría de Salud y con el Instituto para la Atención e Inclusión de las Personas con Discapacidad “que nos han ayudado a formarnos en una mejor atención al público y a la derecho a la salud”.
