FRESNILLO. La Secampo y la Sader permanecen inmutables ante la severa plaga de chapulines que mantiene en crisis a los productores agrícolas de Fresnillo, quienes prevén una pérdida de hasta 80 por ciento de la producción de la región si no se actúa en los próximos 10 días.
El regidor titular de la Comisión de Campo del ayuntamiento, Amado Trinidad Rodríguez, precisó que fue en julio comenzó a detectarse la presencia masiva de estos insectos en cultivos de calabaza, frijol y maíz; desde entonces, han avanzado rápidamente, devorando plantaciones enteras.
“Es una plaga infernal que viene arrasando con todo, particularmente en comunidades como Labor de Santa Bárbara, Santa Rosa, Refugio de Santa Rosa, Ábrego y Refugio de Ábrego”, expuso.
CAMPESINOS, A SU SUERTE
El funcionario local lamentó que, a pesar de haber notificado formalmente a las dependencias correspondientes, ninguna de las secretarías del Campo (Secampo) ni la de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) “han hecho nada”.
Explicó que, junto con el secretario de Desarrollo Agropecuario, Jorge Luis Guzmán Domínguez, han entregado solicitudes al gobierno estatal y federal, pero sin obtener respuesta.
“El campo está muy mal, y los campesinos están enfrentando esta crisis prácticamente solos, con sus propios recursos y sin ayuda institucional”, reprochó.
Armando Rodríguez destacó que la Secretaría de Desarrollo Agropecuario llevó a un ingeniero agrónomo a la comunidad La Soledad, donde surgió el primer brote.
El especialista recomendó formar cuadrillas para aplicar insecticida, lo cual se ha hecho utilizando una caja de veneno y polvo para fumigar, pero todo costeado por los productores.
Sin embargo, el regidor enfatizó que estos esfuerzos son insostenibles, ya que un kilogramo de químico cuesta 400 pesos, y solo rinde para una aplicación. Por ello, es necesario adquirir más insumos diariamente para mantener el combate.
“Están usando lo que pueden para matarlos: con palos, a pisotones, veneno comprado entre todos. Pero sin ayuda oficial, va a ser muy difícil contener esto.
“La plaga se mueve rápido y ya está llegando hasta Santa Bárbara. Lo peor es que muchos campesinos no tienen dinero para seguir comprando insumos”, explicó.
AFECTADAS, 200 HECTÁREAS
Armando Rodríguez estimó que al menos 200 hectáreas ya han sido afectadas. Incluso, dijo, el daño podría extenderse aún más si continúan las condiciones de clima cálido y seco, las cuales favorecen la reproducción de estos insectos.
“En algunos terrenos ya no queda nada. El chapulín entra por la raíz, por la hoja, por todo. Se comen lo verde, lo tierno y dejan solo el tallo”, describió.
De acuerdo con estimaciones preliminares, si la plaga no se contiene a tiempo, los productores solo podrán salvar entre 20 y 50 por ciento de su cosecha. Esto representa no solo pérdidas económicas directas, sino también el riesgo de que muchas familias se queden sin sustento en los próximos meses.
