A propósito de la conmemoración del Día Mundial del Turismo, el 27 de septiembre, vale la pena reflexionar sobre el sector turístico y su impacto en la zona conurbada Zacatecas-Guadalupe, en los últimos años. Al revisar la base DATATUR de la Secretaría de Turismo (Sectur, 2024), lo primero que salta a la vista es la pérdida de competitividad del destino Zacatecas-Guadalupe desde 2019 en varios indicadores como llegada de turistas, derrama económica, ocupación hotelera y días de estancia.
Podría considerarse que el impacto de la pandemia por la COVID 19 (así como la violencia) afectó considerablemente al sector turístico no solo en el plano local, sino a nivel mundial, pero los indicadores exhiben que es una problemática más compleja, ya que mientras otros destinos turísticos vecinos y ciudades patrimonio de México ya han recuperado su vitalidad turística desde 2022, Zacatecas-Guadalupe se perfila hacia el declive.
Hablemos primero de los turistas que visitan nuestra ciudad. Desde su primer registro en 1986, Zacatecas-Guadalupe presentó un ascenso de llegadas de turistas hasta 2018; aunque hubo pequeños descensos en 1992-1994, 2002 y 2011. A partir de 2019, hubo un descenso que hasta la fecha no se ha recuperado.
En 2020, por el confinamiento generado por la COVID 19, se dio la mayor caída, donde la llegada de turistas descendió 50 por ciento respecto a 2019 y en 60 por ciento respecto a 2018. En 2021 y 2022 hubo un pequeño ascenso de 15 por ciento, pero, en 2023 volvió a descender en 8.
Si comparamos a nuestra ciudad con sus vecinos cercanos (Aguascalientes y San Luis Potosí), que tenemos que decir, no son ciudades patrimonio y no cuentan con una equiparada infraestructura patrimonial como la nuestra, ya en 2018 poseían montos de llegada de turistas más grandes.
En 1986, Zacatecas atrajo turistas en 50 por ciento más que Aguascalientes y 40 más que San Luis Potosí. En 2023, Aguascalientes captó 300 más turistas y San Luis Potosí lo hizo por 250 por ciento más que Zacatecas.
El declive es aún mayor si se compara con el resto de ciudades mexicanas Patrimonio Cultural de la Humanidad (Ciudad de México, Puebla, Oaxaca, Morelia, Querétaro, Guanajuato, San Miguel de Allende, Campeche y Zacatecas-Guadalupe).
En 1986, de nueve ciudades consideradas, Zacatecas ocupaba el número 6 en atracción de turistas, superando a San Miguel de Allende, Campeche y Guanajuato. En 2023 fue el último lugar.
En derrama económica dejada por un turista, los indicadores son aún peores. De 1994, el año con el indicador más alto, el turista gastó en promedio, 3 mil 500 pesos constantes en alojamiento, alimentación y entretenimiento. En 2023, apenas gastó 1 mil 250 pesos. Y la ocupación hotelera que en 1986 cubrió 67 por ciento de los cuartos ofertados; en 2023 solo lo hizo en 30, exceptuando el periodo 2015-2018 donde tuvo porcentajes de 65 y 70 en promedio.
Finalmente, los días que permanece el turista en Zacatecas-Guadalupe se estancó desde 2010, donde apenas cubre 1.8 días, con ligeros descensos en 2016, 2017 y 2020 con 1.7 días.
Más allá de los datos ofrecidos por la Sectur y los impactos por la COVID 19, el sector turístico, que ha sido considerado polo de desarrollo por el gobierno de Zacatecas desde 1987, muestra signos de declive asociados más a su funcionalidad. Lógicamente también está influyendo la inseguridad y violencia disparada desde el año 2010, pero de eso hablaremos en una próxima entrega.
*Docente investigadora de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ)
