ZACATECAS. El Movimiento Estudiantil de la Universidad Autónoma de Zacatecas exigió que se respete la participación política de las y los alumnos en la vida de la máxima casa de estudios, al advertir que “lo que sucede en nuestras aulas, es reflejo de lo que pasa en nuestras calles”.
En la inauguración del Foro Nacional Diálogos Universitarios para la Prevención y Atención de las Violencias Sexuales y de Género, el Movimiento, en voz de Heidy Marizza Ramírez Madrigal, sostuvo que no se puede ignorar la realidad que se vive dentro y fuera de la universidad respecto a la violencia de género, acoso, hostigamiento, abuso e invisibilización de sus demandas.
Destacó que el caso del ex rector, Rubén Ibarra Reyes, “es una afrenta a la justicia y al sentido elemental de la dignidad, su delito reclasificado y bajo un procedimiento abreviado que lo liberó bajo la libertad condicional fue posible gracias a su aproximación con redes de poder que operan en su favor”.
Lamentó que, a pesar del horror del crimen y en la exigencia colectiva, la comunidad universitaria fue testigo de la persistencia del modus operandi de protección y que los agresores remontan sus funciones y “gozan de impunidad y el sistema los resguarda”.
El Movimiento Estudiantil enfatizó que defenderán a la universidad como un espacio de resistencia, de construcción de identidades autónomas, “la libertad crítica y de dignidad colectiva, porque una universidad sin pensamiento crítico es una universidad sin vida” sentenciaron.
En el Foro Nacional, organizado por la Red de Docentes Feministas de la UAZ, Silvana Andrea Figueroa Delgado, integrante del movimiento resaltó que esta actividad busca lograr lo que denominó “nuestro sueño de universidad”.
Una universidad con una alta excelencia académica; docentes rigurosamente evaluado para desempeñar su función; un espacio que cuide y proteja el entorno de los estudiantes para que ninguno sea violentado; y la certidumbre de la existencia de protocolos institucionales que señalen las rutas de sanción a quienes han incurrido en tal daño a la integridad.
«No es admisible ningún tipo de agresión a docentes, pero en especial a estudiantes”, expresó durante el acto protocolario en el foyer del teatro Calderón.
Afirmó que las movilizaciones, las denuncias e incluso los paros y también propuestas e indicadores académicos junto con visos de conciliación entre autoridad y comunidad “han sido en pro de la construcción de un mejor mundo universitario”.



















