FRESNILLO. Con una inversión de 335 mil 130 pesos, este martes se inauguró la nueva planta potabilizadora de agua en el Hospital General de Fresnillo (HGF), una obra financiada entre el gobierno del estado, el Ayuntamiento de Fresnillo y el Club Zacatecano de Fort Worth, Texas.
Esta obra garantizará agua segura, no solo para consumo humano, sino también para fortalecer procesos hospitalarios que requieren cumplir con estrictos estándares de salubridad, en beneficio de los más de 56 mil pacientes adscritos al nosocomio y más de mil 100 trabajadores.
Cabe señalar que, como parte del esquema 2×1, aplicado para esta inversión, el estado aportó 132 mil 55 pesos, el Municipio 117 mil y el club de migrantes 83 mil 784.
UNA NECESIDAD EN EL HGF
Omar Sánchez Rubalcaba, enlace de atención médica del HGF, destacó que la planta potabilizadora responde a una necesidad que durante años fue evidente: el abasto de agua segura para consumo humano y de calidad.
“Los costos del agua que comprábamos en garrafones eran elevados, y en ocasiones teníamos problemas con las empresas que la surtían. Además, no contábamos con un control específico de calidad.
“Desde hace tiempo se hablaba de la urgencia de una planta propia y finalmente logramos concretarlo con el respaldo de los clubes de migrantes y de los gobiernos estatal y municipal”, explicó.
La idea comenzó a tomar forma cuando personal del nosocomio expuso la problemática a la Federación de Clubes Zacatecanos en Fort Worth, cuyos integrantes valoraron el alcance regional del proyecto, pues no solo beneficiaría a Fresnillo, sino también a miles de pacientes que llegan desde distintos municipios e incluso estados.
“Se atiende a personas de Sombrerete, Valparaíso, Río Grande, Juan Aldama, Miguel Auza, Chalchihuites, Jiménez del Teul y Cañitas de Felipe Pescador, además de comunidades del norte de Jalisco o Durango. Por eso la Federación se interesó tanto: es un proyecto con impacto regional”, detalló Sánchez Rubalcaba.
AGUA SEGURA PARA MILES DE PACIENTES
La planta tiene capacidad de purificar más de 600 galones diarios, cifra que supera las necesidades actuales del hospital y garantizará un suministro constante el cual llegará a través de la conexión a la libera general del agua potable del nosocomio.
La principal ventaja, señaló el funcionario local, es que ahora se podrán realizar controles internos de calidad, con apoyo del departamento de epidemiología lo que asegura el cumplimiento de la normatividad sanitaria.
“El hospital contará con pruebas de laboratorio y controles epidemiológicos para garantizar agua segura. Es un gran avance en salud preventiva porque ahora tenemos la certeza de que el agua que consumen los pacientes y el personal cumple con todos los estándares”, subrayó Sánchez Rubalcaba.
En cuanto a la operación, explicó que los costos de mantenimiento y compra de insumos serán significativamente menores en comparación con el gasto que se hacía en agua embotellada, lo que permitirá fortalecer las finanzas del hospital.
TRABAJO COLECTIVO
La consolidación del proyecto también contó con la colaboración de Fresnillo PLC, empresa minera que apoyó en la fase de cotización y diseño arquitectónico a través de la firma Manantial, encargada de planear las adecuaciones necesarias para la instalación.
La planta quedó ubicada en un espacio especialmente acondicionado dentro del hospital, con infraestructura adecuada para garantizar su seguridad y funcionamiento a largo plazo.

