El valor de vigilar con autonomía
La justicia no siempre se edifica en los tribunales ni bajo reflectores. Muchas veces nace en el trabajo silencioso de quienes vigilan que cada decisión pública se apegue a la ley.
Ésa es la misión del Órgano Interno de Control (OIC) en la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE): que la legalidad no dependa de la buena voluntad, sino del ejercicio diario de la responsabilidad, la apertura y la vigilancia.
El cumplimiento de esa misión requiere transparencia, pues cada actuación debe ser verificable y abierta al escrutinio, con la autonomía necesaria para evitar injerencias que distorsionen los procedimientos o condicionen las decisiones.
Bajo esa lógica, el OIC asume la tarea de prevenir irregularidades, investigar conductas contrarias a los principios del Derecho y fortalecer la integridad institucional con imparcialidad y apego a la ley.
El mensaje es inequívoco, la justicia también se construye desde dentro. Un OIC con autonomía, resultados medibles y verificables, constituye la mejor garantía de que la Fiscalía actúa conforme a Derecho, bajo principios de legalidad, imparcialidad y rendición de cuentas. La confianza que la Legislatura depositó en esta instancia al otorgarle autonomía se honra mediante hechos, no con discursos.
La experiencia demuestra que no basta con tener normas escritas, si no existen mecanismos eficaces para cumplirlas. De ahí que la labor del OIC no se limite a sancionar, sino que se oriente a prevenir, corregir y acompañar a la institución en la consolidación de buenas prácticas administrativas y jurídicas. Así, el control interno deja de percibirse como un obstáculo para convertirse en un aliado de la legalidad y del buen gobierno.
Además, la función del OIC tiene un componente pedagógico, contribuye a que servidoras y servidores públicos comprendan que la responsabilidad administrativa no es un trámite, sino una condición indispensable para fortalecer la confianza ciudadana. Su papel es mostrar que la integridad y la rendición de cuentas son prácticas que se ejercen día a día, y no solo ideales abstractos.
La rendición de cuentas, entendida como un proceso constante de apertura y verificación, se convierte entonces en un puente entre la Fiscalía y la sociedad. En un entorno donde la post verdad y la desinformación erosionan la credibilidad institucional, resulta fundamental que las actuaciones de este OIC sean comunicadas con claridad, respaldadas en hechos y abiertas al escrutinio público.
El verdadero valor del OIC de la FGJE radica en que, sin protagonismos, fortalezca la institucionalidad democrática desde la raíz. Su labor demuestra que la justicia no depende únicamente de jueces y tribunales, sino también de quienes aseguran que cada decisión administrativa se ajuste a los principios de legalidad, transparencia y responsabilidad. En ese sentido, el control interno no es un accesorio burocrático, sino una condición indispensable para que el Estado de derecho funcione de manera íntegra y confiable.
*Columna Colectiva de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE)
**Titular del Órgano Interno de Control en la FGJE
