CALERA. Un menor de 7 años murió ahogado en un pozo de aguas tratadas, de aproximadamente tres metros de profundidad, fueron los mismos familiares del menor quienes sacaron su cuerpo del agua.
Alrededor de las 18 horas de este viernes, los familiares del menor, de etnia wixárika, se percataron del accidente, por lo que se arrojaron al agua para sacarlo, sin embargo, ya nada pudieron hacer por él. Al lugar se movilizaron autoridades y paramédicos quienes confirmaron la muerte del infante.
Posteriormente, los elementos de Policía de Investigación (PDI) se entrevistaron con la familia y se hicieron cargo de la escena, mientras que, peritos de la Dirección General de Servicios Periciales (DGSP) se encargaron del levantamiento del cuerpo al que trasladaron a sus instalaciones.
