ZACATECAS. Las acciones preventivas y las campañas permanente de vacunación han dado como resultado que los casos de rabia bovina durante este año solo sean entre siete y 10, informó el subsecretario de la Secretaría del Campo (Secampo), Juan Manuel Martínez García.
Precisó que “hay otros números que han sido muy dramáticos”, los cuales, enfatizó, no son ciertos, ya que hay un monitoreo constante con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), con la Secampo y la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) para implementar protocolos ante cualquier brote o detección de caso.
Explicó que la normativa indica que cuando hay casos sospechosos primero se identifica al animal, se aísla, se espera que la enfermedad se desarrolle y posteriormente se lleva a cabo la prueba.
“La verdad es que la incidencia no es tan severa como se ha querido magnificar”, destacó el subsecretario de la Secampo, quien reconoció que el esfuerzo de los ganaderos y el cuidado de sus animales no ha permitido que haya casos.
“Ellos [los productores] por la comercialización y sus intereses en el manejo sanitario de los animales tienen mayor control, no nomás de la rabia, sino de todas las enfermedades o plagas que enfrentan los animales”.
Mencionó que en la zona de los cañones es en donde se han presentado los casos de rabia, pero no especificó los municipios, ya que “los animales se mueven por abrevaderos, en este caso lo que se hace es concentrar los focos de infección para evitar que se disemine”.
DESCARTAN VENTA DE GANADO ENFERMO
Martínez García aclaró que cuando una cabeza de ganado da positivo a rabia entonces se sacrifica e implementa un protocolo para evitar que esa se vaya a la comercialización, aunque destacó que no existe riesgo de que animales con la enfermedad se vendan dado que sufren un deterioro en su salud.
Agregó que con la regulación de la venta y distribución de carne a través de los rastros, donde los dueños tienen que mostrar la documentación del ganado, se garantiza su buen estado de salud.
