JUCHIPILA. Luego de que se dañara la imagen del Santo Santiago de la comunidad Mezquitera Norte durante las celebraciones de julio, al restaurarla se descubrió que el caballo no es la pieza original, sino una alcancía, informó el curato de la parroquia del Sagrado Corazón.
De acuerdo con datos históricos, la imagen de Santo Santiago y su caballo datan del siglo 18, y tras lo ocurrido, se presume que el corcel fue reemplazado aproximadamente desde 1995.
Carlos Alberto González de la Torre, cura de la parroquia, explicó que la figura se mandó a restaurar después de resultar dañada durante la celebración de las fiestas de julio, tras lo cual se confirmó que alguien, quizá en los 80, robó el caballo original.
Comentó que se percataron de ello al retirar de la silla al santo para restaurar el corcel. “Es una tristeza enorme que, en alguna época de la historia, alguien robó esta imagen que sostiene a Santo Santiago, cuya figura está íntegra y segura”, lamentó.
TOMAN ACCIONES
Ante lo ocurrido, González de la Torre informó que la parroquia ya trabaja en registrar el bulto religioso ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), como parte de la riqueza cultural de la nación.
Entre otras acciones, añadió que contrataron servicio de Internet en los templos, tanto en la Mezquitera Norte como en la Sur. Posteriormente, continuó, se planea comprar cámaras de seguridad.
Asimismo, junto con los fieles, se mandará a hacer una vitrina de vidrio con blindaje, incluso con sistema de alarma, para proteger a la figura en tanto se repone la pieza del caballo.
El líder religioso también pidió a los feligreses su ayuda para tallar en madera otro caballo “digno”, que vaya acorde a la figura del santo.
BUSCAN LA FIGURA
Carlos Alberto compartió que, para dar con el paradero de la reliquia, se entrevistará a los párrocos anteriores y a las personas responsables tanto de abrir como de cerrar la parroquia.
A la par, pidió a los feligreses que busquen y revisen entre sus fotografías o videos antiguos indicios de cuándo fue reemplazada la pieza, a fin de determinar la fecha probable en que desapareció el caballo original. “Debe analizarse de 1995 hacia atrás”, sugirió.
También expuso que las donaciones para salvaguardar la figura histórica deben realizarse directamente con él, ya que se “rumorea” que hay personas que piden dinero a nombre de la parroquia.
LAMENTA LO SUCEDIDO
El sacerdote lamentó que las personas no se hayan percatado antes del robo de la pieza histórica. Esto, consideró, es porque la gente solo acude a la iglesia en tiempos de fiesta para ver bailar a los tastoanes, pero no como una creencia genuina de veneración.
Por ello, reprochó, “no tuvieron el ojo de decir: ‘ése no es [el caballo]’. No le dieron la atención debida y esta vez se percataron del hecho, porque hubo la necesidad de reparar la figura”.
