FRESNILLO. Pese a la intervención de las autoridades educativas, este jueves cumplió dos días el paro en la escuela Primaria Estatal Josefa Ortiz de Domínguez, ubicada en la colonia Insurgentes, donde exigen la destitución del director Moisés Antonio Garay Rosales y de la subdirectora Isbeth Reynoso García, acusados de opacidad en el manejo de recursos.
“Aunque se entiende la preocupación de los padres, es necesario que todos los involucrados se apeguen a los estatutos que regulan los derechos y obligaciones de las asociaciones de padres de familia, a fin de evitar que los acuerdos se rompan de manera unilateral”, mencionó Juan Antonio Luna Santos, jefe de la región 2 estatal de la SEZ.
Esto, luego de dar a conocer que este miércoles, tras una reunión con la comisión revisora y la tesorera del comité de padres, se firmó un acuerdo preliminar para permitir la reanudación de las clases y al mismo tiempo avanzar en la revisión de los libros contables.
No obstante, detalló, dicho convenio no fue respetado, luego de que “parece que el director les dijo que el libro de notas de compras no estaba en la institución.
“Sin embargo, cuando acudió [al plantel] el personal de la región 2 estatal para revisar dicho registro, los padres de familia lo tomaron como un engaño y se enardecieron. A pesar de que la supervisora intentó negociar, el acuerdo previo no se respetó y la escuela quedó paralizada”, precisó Luna Santos.
Señaló que el director y la subdirectora también tienen derecho a defenderse. “No podemos separarlos de su cargo si no se demuestra una anomalía grave. Primero debe hacerse una revisión minuciosa y, si se detecta una irregularidad, entonces se actuará en consecuencia”.
BUSCAN ACUERDOS A LA BREVEDAD
El jefe de la región 2 estatal de la Secretaría de Educación de Zacatecas (SEZ) precisó que otra de las inconformidades de los padres es la venta de comida chatarra en la cooperativa escolar, prohibida desde el ciclo escolar anterior.
En este tema, adelantó que la dependencia educativa continuará realizando visitas sorpresa en los planteles de la región y, en caso de reincidir en la oferta de comida chatarra, se cancelará la concesión de las cooperativas a personas externas a las que se les permitió la venta de productos.
Por otra parte, hizo un llamado a los padres a privilegiar el diálogo y a no afectar la educación de sus hijos. “Entendemos su derecho a manifestarse, pero deben ser conscientes de que los principales perjudicados son sus hijos. Confiamos en que se llegará a un acuerdo en los próximos días”.
Sin embargo los padres de familia de la primaria no permitirán el acceso a la institución a la espera de que se resuelva el conflicto mediante la revisión de los recursos y la transparencia en el uso del dinero.

