Pocos aceptaban ser gobernador
La transición del régimen colonial al de Estado Nación no fue estable ni con fases seriadas. La configuración de las instituciones tuvo paradojas que eran parte de las balbuceantes formas de hacer política, de comprender los modelos de Estado, la legislación nueva y las teorías políticas traducidas. Otra cuestión, no hubo sucesiones o sustituciones simples, sino convivencias donde lo político primó.
Va una referencia: la intendencia no desapareció inmediatamente en el Imperio-República, hubo convivencia con la Diputación provincial y el primigenio gobierno estatal.
Voy a lo estatal: en la provincia de Zacatecas, en la ruta de ir forjando a la gobernación, primero fue la estructuración del Congreso Constituyente; luego, inmediatamente se nombró gobernador el coronel Juan Peredo (octubre 19 de 1823). Con la asamblea y el ejecutivo se fue configurando la división de poderes. Por cierto, el joven Marcos Esparza fungió como secretario de la gobernación, “por falta de un secretario propietario”.
La información reunida proyecta a Juan Peredo como un militar que fue enfermando en el otoño-invierno de aquel periodo; era viudo, con familiares en Aguascalientes; su edad no era “avanzada”, todavía vivía el padre; la actuación pública lo vincula a la fuerza armada dirigida por Pedro Celestino Negrete (primero iturbidista, luego distante del emperador y próximo a Nicolás Bravo).
Se desempeñó como gobernador hasta el 18 de marzo de 1824. Elías Amador (Bosquejo histórico) dice que Peredo expuso “que su salud, bastante quebrantada, le impedía seguir consagrándose a las muchas y delicadas tareas administrativas del gobierno”. Es dable aceptar lo dicho, el primer gobernador murió a las 11 de la noche del 28 de julio del mismo año. El padre del fallecido avisó al constituyente y pidió a los diputados “lo encomienden a dios”.
Los diputados constituyentes aceptaron la renuncia el mismo 18 de marzo de 1824. Ese día llamaron a José María Hoyos, presidente de la Junta Auxiliar Consultiva (en la Constitución de 1825 le designarán Consejo de Gobierno), para investirlo como encargado del ejecutivo; él siguió presentándose como presidente de la junta.
Ya con un ejecutivo, los constituyentes expidieron el decreto con el cual convocaron a los ayuntamientos para que propusieran ternas y con base en las listas emitidas, los diputados eligieran a un nuevo gobernador.
El plazo dado a las instituciones locales fue de 10 días. Advirtieron que, de no cumplir con el encargo, serían multados pecuniariamente.
Con la reunión de la información, los constituyentes se congregaron en sesión extraordinaria secreta el 31 de marzo de 1824. Allí eligieron como gobernador a José María Bracho Castañeda, vecino de la todavía villa de Sombrerete. Como teniente gobernador colocaron a Pedro José López de Nava, vecino de la también villa de Aguascalientes.
Luego, indicó en el mismo decreto aprobado y expedido el 1 de abril, que la Junta Consultiva Gobernadora circulara la información de inmediato y llamara a los citados para presentarse en la capital del estado el 21 de abril, para presentar “el juramento de estilo y aposesionarse de su referida magistratura”.
Bracho respondió desde Sombrerete que no asistiría, que no aceptaba, y esto se debía, dijo Amador “a causa de las crónicas y molestas enfermedades que padecía”. Entonces, el abogado era una persona casada, treintón y con un capital en aumento por invertir en bienes inmuebles en la villa, propiedades rústicas y actividades mineras.
Al año siguiente lo eligieron diputado al Congreso general y fue a la capital del país, donde hizo migas económicas y políticas con don Lucas Alamán. Bracho fue participativo en las comisiones y residió en habitaciones rentadas.
Los constituyentes aceptaron la negativa de Bracho. El 21 de abril no hubo nuevo gobernador. Convocaron entonces a Pedro José López de Nava, quien antes había fungido como comandante militar de la provincia, con sede en Aguascalientes. Entre sus colaboradores estuvo Peredo; ambos tuvieron proximidad militar y política a Celestino Negrete.
En calidad de teniente gobernador, López de Nava asumió la responsabilidad de la gobernación el 26 de abril. Tres días después, en sesión secreta, los constituyentes expidieron nueva convocatoria para elegir gobernador.
Posdata
En la página de Facebook Villa de Xeres (Jerez, Zacatecas) y comarcas neogallegas en el entorno el maestro José Luis Sotelo está divulgando episodios históricos de habitantes procedentes de la región que cita como su hinterland. Lo que publica procede de una investigación acuciosa en archivos todavía poco explorados y conversa con historiografía versada. Vale la pena mirar el pasado regional desde el pretérito Jerez y sus viejos habitantes.
