COMPETIDA CUOTA DE GÉNERO
A la 4T no le faltan mujeres aspirantes para llenar nueve o más de las 17 candidaturas a gubernaturas que se disputan en 2027. Por eso, las víboras morenas dicen que, en una de esas, los candidatos varones podrían ser los comodines por la cuota de género. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, se perfila en San Luis Potosí; las senadoras Ana Lilia Rivera, Imelda Castro y Beatriz Mojica, en Tlaxcala, Sinaloa y Guerrero. La titular del Instituto de Mexicanos en el Exterior, Tatiana Clouthier, iría por Nuevo León y la alcaldesa de Tepic, Geraldine Ponce, por Nayarit. Nora Ruvalcaba, en Aguascalientes, y otras senadoras morenistas que quieren ser gobernadoras son Julieta Ramírez en Baja California, Andrea Chávez en Chihuahua y Lorenia Valles en Sonora. Todas tienen influencia y peso dentro del movimiento. Esperan la bendición de la presidenta Claudia Sheinbaum, sino es que algunas ya la tienen.
RIVALES DE LA MUSTIA
La Mustia bien puede considerar rivales a todas ellas. Percibiría que por cada una que amarre su candidatura, podrían reducirse sus posibilidades. ¿Y qué proyecto o respaldo podría presumir aquella, que no tengan las demás aspirantes? Además, sigue vigente la petición del PT para que le den por lo menos una candidatura, que podría ser la de Geovanna Bañuelos. En 2021, la cuota de género le arrebató a Fito Bonilla la postulación en Zacatecas. En el PRI de aquel entonces era difícil que bajaran al candidato de otra entidad y fue más fácil designar a Claudia Anaya. Para 2027, los acomodos por equidad pudieran favorecer a los diputados federales, por el PVEM, Carlos Puente; los morenistas Alfonso Ramírez, de quien dicen se perfila también a Segob, Ulises Mejía y José Narro, o el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes.
EL SUEÑO DE NACHO
Aún estaría “en veremos”, pero una de las intenciones del veterano director de Issstezac, Nacho Sánchez, es que para el cierre de año liquiden todos los adeudos de aguinaldos pendientes, de 2023 y anteriores. Así ya no les darían tanta lata el abogado Jorge Rada ni el de la 58 del SNTE, Marcelino Rodarte. Pero eso sí, con la reforma aprobada, el instituto ya solo reconocerá 30 y no 60 días de la prestación, como hizo en 2024 y hará este año. Y aunque presumen que poco a poco, el Issstezac respira más con la reforma, en la burocracia del Legislativo siguen renegando. Para evitar descuentos, algunos funcionarios recibían sus aumentos en la compensación, pero por este concepto también ya se cotiza, así que están sufriendo las cuotas. Algunos de esos burócratas, principalmente los más jóvenes, pretenden intentar una desincorporación a mediano plazo.
PIDEN CAMBIO EN DELEGADA
El 1 de octubre del año pasado, mediante el oficio BIE/100/03410/2024, Adilene Rosales recibió el nombramiento de la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, para ser la delegada de programas en Zacatecas. A casi un año de esa designación, se han reportado señalamientos y acusaciones de corrupción en esa delegación. El diputado Narro pide ya un cambio en Bienestar, porque afirma que se están usando los programas federales para promover una candidatura. Las lenguas viperinas cuentan que ya se ha insistido en ese cambio, que tanto desean en el equipo de Alfonso Ramírez y Ulises Mejía.
DEL SUSTO AL OLVIDO
En tiempos en que Reynaldo Delgadillo gobernaba Calera, allá por 2018, Mauricio Salado manejaba las finanzas del sistema de agua, cuando fue víctima de un fraude, le habrían hackeado cuentas y robado un par de millones de pesos. Salado estaba asustadísimo que hasta ofreció las escrituras de su casa para enmendar su error, mientras el ayuntamiento denunciaba el crimen. El dinero, dicen los venenosos, no se recuperó. Recriminaban que Mauricio debió ser más cauteloso y desconfiado. Ahora que entró el gobierno de Miguel Murillo, las serpientes auguraban que Salado se perfilaba para la Tesorería, pero aquel episodio siguió pesando, y al final solo quedó como director de Ingresos.
SE QUEJAN DEL FUNCIONARIO
El Antorcho Osvaldo Ávila lleva buena relación con el alcalde de la capital, Miguel Varela, pero no tanto con algunos de sus funcionarios. El secretario particular, César Herrera, se ganó el repudio y la desesperación de los antorchistas, porque hablaba hasta por los codos, pero no les resolvía nada de sus peticiones. Por parte del ayuntamiento, aseguran que ya hay algunos compromisos de apoyos, pero Herrera parece desconocerlos. Esta semana, los antorchistas pretenden ir otra vez a la presidencia, pero ya no quieren que los atienda César, y que cuando menos sea el secretario de Gobierno, Erik Muñoz.
