RÍO GRANDE. Los restos humanos encontrados durante la restauración de la capilla de San Felipe podrían corresponder a un entierro incompleto, explicó Lilian Ivette García Maya, antropóloga física del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Zacatecas.
Detalló que los restos datan del siglo 20, ya que la capilla se construyó entre 1904 y 1906. Añadió que en los fragmentos se hallaron esquirlas de material que coinciden con el segundo piso, que fue elaborado con cemento verde-azul e instalado sobre el original.
“Muy probablemente cuando se colocó se hizo una remoción y por esa razón este entierro, que ya no está completo, ahora yace en una de las esquinas de la iglesia”, detalló García Maya.
Agregó que, siguiendo antiguas prácticas funerarias, los cuerpos solían ser enterrados dentro del templo, generalmente al centro de la nave. “Los más pequeños al frente y, conforme se hacían aportaciones, la iglesia los ubicaba en diferentes lugares”, puntualizó.
Al indicar que los huesos conservaban su “asociación anatómica”, precisó que “podemos relacionar las extremidades a un individuo en edad juvenil, en pubertad. Muy preliminarmente podemos decir que ronda entre los 12 y 14 años, por la presencia del segundo molar”.
La especialista dijo que el análisis detallado se realizará en el laboratorio de osteología ubicado en Guadalupe.
No obstante, indicó que, debido a la carga de trabajo, que incluye el estudio de materiales procedentes de la zona arqueológica de Altavista y los restos hallados en la primaria Valentín Gómez Farías, la evaluación podría hacerse a finales de 2025 o principios de 2026.

