El “MEDI” referente de la evaluación institucional en el país
En la esfera de la procuración de justicia, la retórica sobre la eficiencia y la eficacia es vasta. Abundan las promesas de transparencia y los discursos sobre la diligencia debida. Sin embargo, el verdadero ejercicio de la rendición de cuentas no reside en estas palabras, sino en la solidez ineludible de los números.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ), plenamente consciente de este imperativo, ha dado un paso de gigante al establecer el Modelo de Evaluación del Desempeño Institucional (MEDI). Esta no es una simple ocurrencia administrativa, sino la metodología esencial que materializa la lealtad, la objetividad y la debida diligencia que demanda la ley orgánica de la propia Fiscalía.
Una institución que se niega a medirse es, en esencia, una institución que navega a ciegas. El MEDI de la FGJEZ es, ante todo, una herramienta de administración pública diseñada para impulsar el cumplimiento de los objetivos estratégicos y fomentar el desarrollo profesional del personal. Establece con precisión la metodología, la estructura, los actores y los instrumentos necesarios para monitorear, evaluar y, de forma crucial, brindar retroalimentación.
El propósito es inequívoco: identificar con precisión los hallazgos operativos, establecer acciones correctivas que contribuyan al cumplimiento de las metas, elevar la calidad de la atención que se dispensa a las personas usuarias, promover el desarrollo profesional, y, sobre todo, sustentar las decisiones y las acciones en resultados concretos, bajo el principio rector de la mejora continua. Esta es la quintaesencia de una gestión enfocada en resultados.
El MEDI trasciende la mera cuantificación del qué se hace; se adentra en la percepción y la experiencia del cómo se siente y se percibe. Es una herramienta integral e innovadora que analiza el desempeño a través de una lente de tres ejes fundamentales: la atención a las personas usuarias, el clima organizacional y el bienestar laboral, y, finalmente, el desempeño del personal operativo, con un foco especial en Fiscales del Ministerio Público (FMP) y Policía de Investigación (Pdi).
La robustez y la profundidad de este modelo lo sitúan como una referencia obligada en el panorama nacional de procuración de justicia. Su existencia no obedece a la improvisación; fue generado a través de un proceso de co creación con la FGJEZ e incorpora prácticas exitosas y herramientas avanzadas de monitoreo, evaluación y retroalimentación, resultado de la asistencia técnica conjunta brindada por programas de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y de Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
El modelo opera sobre la base inamovible de principios rectores como la certeza normativa (emanada de la Ley Orgánica y el Reglamento de la FGJEZ), la objetividad metodológica, el conocimiento (garantizando el libre acceso y consulta) y la colaboración entre todas las áreas.
Este diseño, que mira tanto al desempeño estratégico (a través de la vinculación recomendada con la Política de Persecución Penal – PPP) como a la operación diaria y al factor humano, posiciona al MEDI como un modelo excepcionalmente completo. Es un andamiaje institucional diseñado para asegurar que cada acción de la Fiscalía esté perfectamente alineada con una visión estratégica clara y sujeta a una revisión continua e implacable.
En definitiva, el MEDI no es solo una herramienta; es la materialización de un compromiso inquebrantable con la transparencia y la excelencia operativa. Al integrar monitoreo, evaluación y retroalimentación de una forma cíclica y detallada, la FGJEZ demuestra que la mejor manera de asegurar la confianza pública es mediante la medición constante y la mejora continua. Este, y no otro, es el camino que debe seguir toda institución que aspire a ser un referente de justicia y eficiencia.
*Columna colectiva de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE)
