MONTERREY. Agárrense porque Alejandro Rosso y Jonaz González de Plastilina Mosh ya prometieron un concierto divertido y peligroso.
El dúo de música electrónica que mezcla rock, indie pop, jazz, R&B y todo sonido que les da la gana, tiene una cita con el público que lo vio nacer en 1996 y que ha visto su evolución a lo largo de casi tres décadas, este viernes en el Showcenter Complex.
«Regularmente salimos un montón a tocar y nunca tocamos en Monterrey», reflexionó Jonaz, «creo que lo damos por hecho y siempre se queda hasta el final. El viernes venimos con todo el cotorreo».
«Estamos listos», agregó Rosso, «no solo nosotros estamos felices, también muchos amigos de la cuadra, primos y demás gente.
Recientemente en Ciudad de México hicimos un show similar que nos gustó. Fue peligrosamente divertido».
Vaticinó que seguramente será inolvidable, pero nada que atente contra la salud ni la integridad de nadie, aclaró Jonaz.
«Ha ocurrido frecuentemente que se arma un desmad…», dijo el vocalista de Plastilina Mosh.
«No es lucha libre», expresó divertido Rosso, tecladista del dueto.
«En este recinto (Showcenter) y por la naturaleza de nuestra edad, digamos que ser más intrépidos es difícil. Estamos siendo intrépidos en los temas que estamos escogiendo para tocar. Hay canciones que tienen veintitantos años que no se tocaban.
Haremos un repaso de las más nuevas, hasta las que son viejas, pero que están prendidas», añadió el músico.
Jonaz aseguró que los espectáculos que suelen preparar están siempre enfocados en la fiesta.
En el show de dos horas que incluirá un intermedio, adelantó Jonaz, no faltarán sus hits «Mr. P Mosh», «Niño Bomba» y «Peligroso Pop», y también incluirán «Ilegal» y «Conquistador», lo más nuevo de su discografía.
«Somos dos tipos que experimentan con música, que es lo que más nos interesa de esto, no hay tanto trasfondo de mensaje ni nada por el estilo. Es muy difícil traicionar nuestros principios porque somos poco escrupulosos.
Lo que define un poco lo que hablan nuestras canciones, más que nada es el sentido del humor que tenemos», señaló Jonaz.
«Creo que somos poco serios, y creo que por eso también se nos ha definido como una banda fiestera. No somos tan estrictos de dar un mensaje o hacer consciencia de nada. Lo que queremos es salir del estrés».
Como están en casa, Rosso y Jonaz aprovecharán para llevar al concierto lo que llaman «sus juguetitos».
«Voy a aprovechar para llevarme todas mis guitarras, teclados y aparatos», agregó el cantante, quien también toca la guitarra.
«Yo sí quiero tipo Bon Jovi, con los teclados así a los lados».
Paula Ruiz
Agencia Reforma
