Por una educación crítica, científica y clientelar
“Es un defecto común de los hombres no preocuparse por la tempestad durante la bonanza”:
Nicolás Maquiavelo
Los problemas por los que atraviesa la Universidad Autónoma de Zacatecas tienen más que ver con el clientelismo que con la academia. Y sí, como en tiempos bíblicos, previo a la elección sucedió la multiplicación de matrículas, recibiendo actas con alumnos que jamás en la vida conocimos ni conoceremos pero que, por milagro del altísimo, aparecían presuntamente inscritos. Y esa práctica, que creímos ya superada, volvió a aparecer mágicamente y, obvio, influyó en los resultados de las elecciones de autoridades de la UAZteca.
¿Qué sucedió? Pues que, de repente, aparecieron en todas las unidades académicas tiempos completos, medios tiempos y basificaciones en contravención a las normas que regulan la bilateralidad contractual. El Contrato Colectivo y las normas de ingreso, vía el sindicato de maestros, desaparecieron, vulnerando con ello el derecho de otros profesores de mayor antigüedad a promoverse, insisto, siguiendo los cauces institucionales y legales. De ahí que comenzaran a paralizarse las actividades académicas en diversas unidades.
A la fecha, diversas unidades siguen en paro, hasta resolver las violaciones a derechos de los profesores, por lo que el sindicato y la Rectoría han establecido mesas de negociación para darle salida a la problemática de cada unidad.
El agandalle tiene consecuencias y estamos observando, en algunos casos, la caída de prácticas que en nada abonan a la gobernabilidad de la UAZ. Porque la suspensión de actividades es un síntoma de ingobernabilidad, sin lugar a dudas, pues se pone por encima de la calidad académica el clientelismo, el pago de facturas políticas que por años le han hecho daño a la Universidad.
Nuestra Alma Mater no debe de pasar por estos acontecimientos bochornosos, estamos obligados a fortalecer la academia y la investigación, como actividades sustantivas, a proponer alternativas a los problemas que vive la entidad, pero desde una perspectiva de respeto a la normativa que regula el ingreso a la docencia, nunca violando la norma, nunca pisoteando el derecho de los demás. Y si a todo ello le agregamos la intervención de agentes externos a la UAZ, la cosa se pone más grave.
Porque tenemos conocimiento que a nuestro favorito Kung-Fu-Panda, le ha dado por intervenir en asuntos que ni le van ni le vienen. ¿A quién se le ocurre prestar espacios de la presidencia municipal de Zacatecas para que algunos docentes vayan a dar clases o realizar exámenes profesionales? ¿Por qué la Casa de Cultura se ha convertido en el aula del esquirolaje?
Las autoridades municipales, estatales y federales, deben de permanecer al margen en asuntos que solo les competen a los universitarios, la autonomía es sagrada y no se debe de permitir que, al calor de la marranilla, se estén prestando espacios para que maestros estén dando clases o practicando exámenes de grado fuera de los espacios universitarios. ¡Esto es inconcebible y deben deslindarse responsabilidades!
Ya la presidencia municipal de Zacatecas tiene los suficientes problemas, como para echarle más piedras al costal del desmadre institucional; despidos injustificados, reducción de salarios, bonos a la medida de la lambisconería, fiestas con cargo al erario; con razón no tiene lana nuestro Jack Black para pagar la nómina.
Digo, ya déjense de gilipolleces y que cada quien haga su chamba. Porque los cutres que impiden la resolución de los problemas universitarios, le apuestan más al desmadre, a la ingobernabilidad. Y yo creo que el rector ocupa apoyo y no que le sigan dando patadas por debajo de la mesa porque con esos aliados, mejor nada. Digo.
