FRESNILLO. Este año, seis adolescentes de entre 11 y 13 años se quitaron la vida en Fresnillo a causa de problemas emocionales severos, derivados de violencia familiar, acoso escolar, abandono o falta de comunicación. Esta situación calificada como alarmante ha llevado al SMDIF a intensificar acciones de prevención y orientación en escuelas, a través de atención psicológica y talleres.
Sandra Alvarado Calderón, procuradora del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (SMDIF), expuso: “Estamos visitando los planteles y realizando una campaña de sensibilización para que los adolescentes sepan que no están solos y que existen lugares donde pueden recibir ayuda”.
Asimismo, adelantó que se busca fortalecer la colaboración con otras instituciones como el Centro de Justicia para las Mujeres, el Centro de Bienestar y Justicia, entre otras dependencias que puedan contribuir a crear una red de atención integral para niñas, niños y adolescentes en situación de riesgo.
“Queremos unir esfuerzos para orientar y proteger a los menores, pero también para trabajar con las familias y maestros, que son quienes primero detectan los cambios emocionales”, precisó.
INTERVENCIÓN OPORTUNA
La procuradora expuso que gracias a la atención inmediata y el compromiso de los maestros se logró identificar a tiempo a menores que ya mostraban señales claras de querer hacerse daño.
“Se trata de niños de apenas siete años que manifestaban intenciones suicidas, pero gracias a la intervención oportuna de familiares y docentes se evitó una tragedia”, puntualizó.
Como parte de ello, expuso, el equipo del SMDIF cuenta con psicólogas especializadas en atención a menores, quienes imparten charlas y detectan signos de alerta en alumnos que presentan comportamientos depresivos o tendencias autodestructivas.
Aclaró que, aunque el SMDIF no lleva directamente los expedientes de los casos, mantiene coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), la cual realiza las investigaciones correspondientes.
CULTURA DE LA PREVENCIÓN
Alvarado Calderón lamentó que cada vez más niños y adolescentes enfrenten problemas emocionales severos desde edades tempranas. A la par, enfatizó que los intentos de suicidio no deben minimizarse; en cambio, es fundamental fomentar una cultura de prevención y acompañamiento emocional dentro de los hogares y centros educativos.
Subrayó que el objetivo de las acciones emprendidas por el SMDIF es crear confianza entre los estudiantes, de modo que puedan expresar lo que sienten sin miedo o vergüenza.
“Queremos que los jóvenes sepan que pueden acercarse a nosotros, que hay psicólogos, maestros y autoridades que los escuchan y que no están solos. La prevención empieza cuando alguien se atreve a hablar”, concluyó.
