ZACATECAS. En Zacatecas anualmente son diagnosticados entre 25 y 30 menores con algún tipo de cáncer. La detección de estos casos ha aumentado, informó Alondra Ávila Venegas, responsable estatal del Programa de Cáncer Infantil, quien atribuyó el incremento a que los padres de familia tienen más información acerca de la salud de sus hijos.
Precisó que la leucemia es el padecimiento más recurrente en los infantes al registrarse en el 50 por ciento de los casos. En segundo lugar están los linfomas, seguidos de los tumores del sistema nervioso central.
Expuso que, aunque las cifras de casos varían mucho año con año, en Zacatecas se tiene un registro anual aproximado de entre 25 y 30 menores con algún tipo de cáncer, de los cuales 55 por ciento son varones y el restante son niñas.
DETECCIÓN OPORTUNA
La especialista destacó que en la actualidad van en aumento las detecciones, lo cual, dijo, es en beneficio para el paciente, pues recibe el tratamiento oportunamente y tiene una mayor posibilidad de sobrevivir al cáncer.
Al enfatizar la importancia de la detección oportuna, dio a conocer que desde la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) tienen campañas permanentes de promoción de signos y síntomas de este padecimiento.
“Los padres de familia y maestros son las personas que están en primer contacto con los niños, y ellos son a quien nos enfocamos en estas acciones de detección”, precisó.
SÍNTOMAS COMUNES
Aunque el cáncer infantil aparece en personas de los cero a los 18 años, Ávila Venegas dio a conocer que los más comunes se dan entre los cuatro y los ocho años, y de ahí hasta la adolescencia.
Detalló que algunos de los síntomas y signos más frecuentes de los cánceres infantiles son dolor de cabeza, fiebre persistente, aparición de moretones en el cuerpo sin explicación, dolor de huesos y aparición de bolitas en cuello, axila o ingles.
Otros de los síntomas de alarma a considerar son si los menores tienen mareos, pérdida de peso, palidez o sangrado nasal.
La responsable estatal del Programa de Cáncer Infantil explicó que este padecimiento en los niños, a diferencia de algunos casos de adultos, no deriva por malos hábitos o un estilo de vida poco saludable, por lo cual, insistió, es necesario estar atentos.
