ZACATECAS. Tras siete días consecutivos de tomar las casetas de peaje, estudiantes de la Escuela Normal Rural General Matías Ramos Santos radicalizaron este miércoles su protesta para exigir a las autoridades educativas una solución a sus demandas. Durante la noche, en plantón, denunciaron amenazas de desalojo y aseguraron estar dispuestos a firmar acuerdos en lo inmediato.
Desde temprana hora bloquearon el bulevar López Portillo, lo que provocó un caos vial en la zona conurbada; tomaron las oficinas de la Secretaría de Educación (SEZ) y las casetas de peaje, otra vez, además de suspender clases en la normal, ubicada en San Marcos, Loreto.
Los alumnos exigen que el gobierno estatal vuelva a otorgarles una beca de prácticas profesionales y dote alimentos de calidad en el comedor de la escuela, pues denunciaron que en los últimos meses han recibido comida en mal estado.
El viernes pasado, las autoridades de la SEZ respondieron que los estudiantes aceptaron en junio que no había presupuesto para las becas de este año y se comprometieron a revisar que el proveedor de alimentos cumpla con el contrato, en cuanto a calidad y raciones de comida.
En un videomensaje difundido en sus redes sociales, grabado en el patio de las oficinas de la SEZ, los sanmarqueños manifestaron que, tras no alcanzar acuerdos en los acercamientos y mesas de trabajo con autoridades, decidieron la suspensión de actividades en la Normal y emprendieron la jornada de protestas.
En tanto, desde la puerta trasera de las instalaciones de la SEZ, la secretaria de Educación, Gabriela Pinedo Morales, acompañada de sus colaboradores, grabó un video en el cual afirmó que desde las 7 horas ofreció una mesa de diálogo a los estudiantes y la propuesta se envió desde el martes a la dirección de la Normal.
En la mesa de trabajo, aclaró, en medida de lo posible atenderían las demandas de los normalistas, aunque anticipó que hay puntos que no se podrán atender en este momento.
Los normalistas respondieron en un video que tenían siete días solicitando la mesa de diálogo, por lo que desmintieron que no quisieran dialogar, pues lo harían cuando estuvieran sus representantes.
Al mediodía se estableció la mesa de trabajo en las oficinas de la SEZ; sin embargo, cuatro horas después, autoridades informaron que “los estudiantes no continuaron con el diálogo, ni accedieron a liberar el bulevar”, pese a que las autoridades accedieron a atender sus demandas.
La secretaria Gabriela Pinedo dijo que, tras conocer el pliego petitorio de los normalistas, accedieron a algunos de sus planteamientos, sin precisarlos, pero que uno de los acuerdos era que liberarían en su totalidad el tránsito vehicular.
“Hicimos un receso, quedamos de retomar la mesa a las 3 de la tarde, ya con el acuerdo que ellos iban a socializar lo que estábamos planteando en la mesa para ver si lo aceptan las bases, pero no regresaron”, expuso.
En contraparte, los estudiantes responsabilizaron a la titular y los representantes de la SEZ de la ruptura de la mesa de negociación y acusaron que recibieron amenazas por parte de las autoridades que estuvieron presentes, sin dar nombres.
Los normalistas dijeron que en la mesa los advirtieron de incurrir en un delito federal con la obstrucción de las vías de comunicación, por lo cual las autoridades podrían accionar un operativo y mandar “fuerzas de represión”.
Agregaron que, tras el receso de las mesas de trabajo solicitado por las autoridades, los condicionaron a que si no liberaban el bulevar no podrían continuar las negociaciones, situación que indignó a los normalistas y continuaron el bloqueo.
Los estudiantes de la Normal de San Marcos responsabilizaron a las autoridades de la SEZ por cualquier suceso que afecte el bienestar del alumnado, “debido a que se recibieron amenazas que atentan contra la integridad física de la base estudiantil”.
En un comunicado pasada la medianoche, llamaron a las autoridades “a retomar con seriedad y responsabilidad el compromiso adquirido y cesar en las tácticas de desinformación”.
