ZACATECAS. Durante el Diálogo Nacional del Agua “Soluciones que Fluyen”, investigadores y representantes de los Consejos Estatales de Ciencia y Tecnología de diversas entidades del país, presentaron proyectos enfocados en el uso responsable del recurso hídrico, la prevención de desastres naturales y el impulso a soluciones sustentables para la gestión del agua.
Durante el encuentro, se destacaron propuestas provenientes de estados como Baja California Sur, Colima, Michoacán y Zacatecas, que reflejan la convergencia entre la innovación científica y la necesidad de enfrentar los retos ambientales y agrícolas del país.
Jesús Hernández Ocio, del Centro de Innovación de Tecnología del Agua de Baja California Sur, presentó un sistema integral de micromedición y telemetría asequible, orientado a mejorar el control y la eficiencia en el uso del agua.
Desde Colima, el doctor Raúl Aquino Santos dio a conocer una plataforma de monitoreo y detección de inundaciones repentinas mediante Inteligencia Artificial, capaz de emitir alertas tempranas y reducir riesgos ante fenómenos hidrometeorológicos.
Alejandra Ochoa Sarzosa, representante de Michoacán, compartió las acciones interinstitucionales para la restauración de la cuenca del Lago de Pátzcuaro, modelo de colaboración que busca recuperar ecosistemas dañados por la sobreexplotación y la deforestación.
Por parte de Zacatecas, Hugo Enrique Yunes Ferreira presentó la nueva Licenciatura en Ingeniería de Sistemas Hídricos, impulsada por el Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cozcyt), que formará profesionales especializados en la gestión integral del agua.
Uno de los proyectos más destacados fue el del ingeniero Humberto Abrego Rodríguez, con la tecnología FijaFlux, desarrollada por el científico mexicano Alejandro Treviño Venuto.
Este biogenésico natural, basado en carbono hidrolizado, actúa como un “imán molecular” que evita la evaporación y lixiviación del agua en el suelo, conservando la humedad entre los 0 y 60 centímetros de profundidad.
El proyecto, probado durante cuatro años en distintos cultivos y regiones, ha demostrado su eficacia para aumentar la retención de humedad y mejorar la nutrición de los cultivos, reduciendo significativamente el desperdicio de agua en la agricultura.
Los especialistas coincidieron en que el intercambio de experiencias y conocimientos científicos es clave para construir soluciones que fluyan, fomentando una cultura de sustentabilidad y de prevención frente al cambio climático y la escasez hídrica que enfrenta el país.

