CIUDAD DE MÉXICO. El robo de 65 toros de engorda en un rancho de Tepezalá exhibió fallas en los controles de seguridad de Aguascalientes, reconoció el secretario de Seguridad Pública estatal, Antonio Martínez Romo.
Los animales, valuados en 45 mil pesos cada uno, fueron cargados uno a uno en un tráiler sin placas por cuatro hombres armados que sometieron al velador. El vehículo cruzó de norte a sur todo el estado, por carreteras federales y estatales, sin ser detenido.
«No se pudo hacer la detección oportuna, porque hubiéramos tenido el reporte de que habrían sido sustraídos», admitió Martínez Romo en entrevista con un medio local.
El funcionario confirmó que no fueron 100 toros, como se difundió inicialmente, sino 65, y que el tráiler habría llegado sin contratiempos hasta Jalisco.
El secretario reconoció que el aviso del robo les llegó seis horas después, aunque aun así reiteró que hubo un llamado de atención a los policías por no detectar el vehículo irregular.
«Fueron seis horas. Es mucho. Ya se hizo un llamado de atención y espero que no se pueda repetir», dijo.
Añadió que se revisarán los protocolos para verificar vehículos que transportan ganado y exigir guías de traslado.
Aun con apoyo de cámaras de seguridad, autoridades aceptaron que la localización del ganado será complicada, pues los toros no estaban marcados, lo que dificulta rastrearlos tras su salida del estado.
