FRESNILLO. Este martes, el obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, sostuvo un encuentro con trabajadores de la empresa minera Fresnillo PLC, para reflexionar sobre el papel del trabajo en la construcción de la vida comunitaria, la dignidad de las familias y la importancia de cultivar la esperanza en medio de contextos laborales exigentes.
Durante el acto, el obispo destacó que la labor minera ha sido fundamental para el desarrollo de Fresnillo desde sus orígenes, y subrayó que se trata de una ocupación que, pese al sacrificio que exige, ha dado identidad y sustento a generaciones.
“El trabajo manual, especialmente en actividades de alto riesgo como la minería, forma parte de la historia humana desde tiempos antiguos y continúa siendo motor de progreso para los pueblos”, puntualizó.
Por ello, ante las inquietudes de los trabajadores sobre la vida familiar y el desgaste físico y emocional de las largas jornadas, Noriega Barceló insistió en la necesidad de fortalecer los lazos afectivos incluso cuando las distancias y el cansancio dificultan la convivencia.
Al regresar a casa tras turnos extensos, reconoció, muchos empleados requieren momentos de silencio y descanso, pero invitó a buscar pequeñas formas cotidianas de conexión, comprensión mutua y respeto en el hogar.
EL DUELO Y SU SUPERACIÓN
El obispo de Zacatecas se refirió a la preocupación relacionada con accidentes laborales y la manera de enfrentar el dolor, la pérdida y la incertidumbre.
Desde su experiencia personal y pastoral, explicó que los procesos de duelo son inevitables, pero consideró que la fe ayuda a superar las etapas más difíciles al evitar permanecer en la culpa o en la pregunta permanente sobre el porqué del sufrimiento.
Planteó que la esperanza cristiana permite mirar más allá del momento doloroso y avanzar hacia la aceptación y la reconstrucción emocional.
EL VALOR DEL MINERO
En el diálogo también se abordó cómo los trabajadores pueden ser un testimonio de valores dentro de la comunidad minera. En ese sentido, Noriega Barceló expuso que la espiritualidad es un camino de crecimiento continuo que sostiene a las personas en las etapas más demandantes de la vida y que permite afrontar los retos del entorno laboral.
Finalmente, dirigió un mensaje de aliento para quienes se encontraban laborando, al recordar que la actividad minera ha dado forma a Fresnillo durante más de cuatro siglos y las nuevas generaciones, precisó, continúan heredando esa tradición que ha definido a la región.

