ZACATECAS. La Junta Intermunicipal de Operación del Relleno Sanitario (Jioresa) está en riesgo de cerrar, reconoció el director Francisco Zamora Castro, quien advirtió que la falta de presupuesto, el deterioro de la maquinaria y las observaciones de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) colocaron al basurero al borde del colapso.
Alertó que actualmente solo funciona la celda tres, donde depositan basura de Guadalupe, Zacatecas, Morelos y Vetagrande, y que de prevalecer la crisis operativa solo podrían recibir residuos hasta por 24 meses, lo que complicaría más la recolección de basura en estos cuatro municipios.
Expuso que el relleno sanitario enfrenta una situación “sumamente complicada”, ya que opera solo con dos máquinas, una de las cuales está descompuesta, mientras incrementa hasta en 25 por ciento el depósito de residuos sólidos urbanos en la temporada decembrina.
“Si nos cierran el relleno, yo me quedo tranquilo porque he hecho todo lo que está a mi alcance, pero sí estamos en riesgo inminente de clausura”, advirtió el director, tras confirmar que la Profepa emitió recientemente una resolución en la que considera insuficientes las acciones correctivas realizadas en el relleno
Aunque se subsanaron varias de las medidas, señaló que aún quedan pendientes aquellas que requieren inversión, como la colocación de una geomembrana en un cárcamo para lixiviados y la rehabilitación de infraestructura clave.
Destacó que para todos estos trabajos de remediación requieren al menos 5 millones de pesos y no han sido autorizados. “El problema es que no tenemos dinero, lo único que pedimos es el gasto mínimo operativo para mantener el equipo, ni siquiera para gasto corriente”.
El director adelantó que para el 8 de enero convocará a una reunión del consejo de Jioresa con los presidentes municipales que integran el organismo, a fin de exponer la “situación real” del relleno sanitario, ante la incertidumbre de si habrá o no respaldo presupuestal para 2026.
Destacó que a la crisis operativa actual, se suma la dificultad para cumplir con compromisos laborales, como el pago de aguinaldos a 14 trabajadores, que apenas logró completarse parcialmente con ingresos extraordinarios por servicios prestados durante la feria.
Señaló que los ayuntamientos enfrentan complicaciones para cubrir sus cuotas por disposición de residuos, lo que limita más la capacidad financiera del organismo, pues Zacatecas, principal generador, aporta alrededor de 3 mil toneladas mensuales, pero gran parte del pago se compensa con diésel y sueldos de personal comisionado.
Argumentó que el relleno sanitario intermunicipal es un proyecto exitoso que ha operado por 12 años y que, con inversión, podría duplicar su vida útil; sin embargo, lamentó que se dejara “en el olvido”.
“Piensan que la basura se mueve con las manos, pero se mueve con maquinaria y si no funciona, no la podemos mover, así de claro, además los costos de reparación se cotizan en dólares”, enfatizó.
Advirtió que de no concretarse los apoyos económicos y no cumplir de inmediato con las medidas interpuestas de la Profepa, el cierre del relleno sería inevitable, lo que representaría un grave problema para los municipios que dependen de este sistema regional para la disposición de sus residuos.
