¿Crees en la suerte? ¿Cómo la definirías?
Tanto para la psicología como para Víctor García, la vida es una ruleta. Es decir, es imprevisible. Es esta característica la que comúnmente se asocia a la suerte. Por lo tanto, la suerte es el conjunto de factores que están fuera de tu control.
Nada está asegurado
Imagina que vas a tener una entrevista de trabajo dentro de unos días. ¿Te preparas? ¡Pues claro! Practicas las preguntas más comunes para tu puesto y sus respuestas. Hasta formulas preguntas propias, para tomar por sorpresa a quien te entreviste.
Pero luego, ¿qué ocurre si la entrevista toma un giro inesperado, y en vez de preguntarte acerca de redacción te empiezan a preguntar si sabes grabar macros en Excel? El puesto no lo dice por ningún lado, pero resulta que es una habilidad requerida de todos los que trabajan en la empresa.
O imagina que te embarcas en un gran proyecto. Millones en la mesa, y todo lo que tienes que hacer es grabar un cuento clásico, pero esta vez con personas reales. El guion ya existe. El público ya está incluido porque son fans de la historia. ¡Todo está en orden y listo para que sea un éxito de taquilla!
Pero luego, ¿qué ocurre si la actriz principal le echa tierra al clásico? ¿Qué pasa si la rivalidad entre la princesa y la villana se escapa de la pantalla?
A veces la vida te da sorpresas, y lo único que puedes hacer es adaptarte.
Pero merece la pena intentar
La suerte, el azar o la vida a veces te puede jugar malas pasadas, es cierto.
Sin embargo, eso no significa que asumir una actitud derrotista o pesimista sea una opción. Después de todo, esto nunca está en tu control. Al menos, no directamente. Lo que puedes hacer es enfocarte en aquello que sí controlas.
Tu habilidad
A lo largo de la vida, adquieres una gran variedad de habilidades. Todo, desde levantarse de la cama y caminar hasta analizar grandes bases de datos, es una habilidad, y nada es innato.
Todo lo tuviste que aprender y, por lo tanto, todo aquello que quieras aprender, también lo puedes hacer. Solo hace falta un poco de paciencia y de abrirse a estas nuevas experiencias.
Tu esfuerzo
Una cosa es saber levantarse de la cama. Otra es levantarse de la cama a las 6 de la mañana.
La habilidad es una excelente herramienta, pero sin esfuerzo, se oxida.
Si quieres atraer a la suerte en tus decisiones del día a día, la mejor manera de hacerlo es dando lo mejor de ti. ¡Verás que esto te abre puertas que antes creías selladas!
Cómo influir a la suerte a través de mis acciones
Si bien la suerte está fuera de tu control directo, eso no significa que sea imposible mejorar tus probabilidades.
Dejando de lado a las pseudociencias, existen formas de influir factores externos de modo que, cuando menos te lo esperas, te lleguen golpes de suerte.
● Cultiva una mente abierta: Esto no significa que la dejes tan abierta que se te caiga el cerebro. Más bien, debes salir de tu zona de confort para encontrar oportunidades donde antes no las había, o creías que no las había.
● Únete a los optimistas: No necesariamente a un club de optimismo, pero sí te invitamos a que tengas fe en tus propias habilidades y esfuerzo. Esto te hará más fuerte al enfrentarte a nuevos o complejos desafíos.
● Date un tiempo para los amigos: Parafraseando al comercial, “Piensa en todo lo que te has perdido por no saber decir ‘No’ a otros compromisos”. Esto va más allá de fiestas o salidas al bar. ¡Estos contactos pueden abrir puertas que de otro modo no podrías abrir!
● Confía en tu estómago: Cuando tu intuición te indica que una decisión es demasiado arriesgada, hazle caso. Cuando tu instinto te dice que es momento de dar el salto a un nuevo desafío, ¡obedécelo!
Sigue estos consejos una y otra vez, y pronto se convertirán en hábitos que, sin que lo hagas de manera consciente ni directa, ¡atraerán la suerte a tu vida!
