CDMX. En 1965, Brigitte Bardot vino a México a hacer la revolución.
La francesa filmó en locaciones de Morelos, Estado de México y Guanajuato la película «¡Viva María!», una comedia western de Louis Malle, sobre dos mujeres que se unen a una revuelta campesina en un país latinoamericano.
Bardot era una guerrillera irlandesa, y Jeanne Moreau, su coestelar, una cantante de revista: las dos llamadas María, enloquecen a la población con su valentía y con su belleza.
Aunque a todas luces la historia, ubicada a inicios del siglo 20, transcurre en México, el lugar fue bautizado como «San Miguel», según algunos, para librar una posible censura a la producción.
Por este largometraje, donde también participaron actores mexicanos como Adriana Roel, Carlos López Moctezuma y Claudio Brook, Bardot fue nominada a un premio BAFTA.
La cinta estuvo rodeada de talento en todas las áreas: Juan Luis Buñuel, hijo de Luis, y Volker Schlöndorff, fueron asistentes de dirección; Pierre Cardin se hizo cargo del vestuario; y Jean Claude Carriere coescribió el guion.
Aunque fue cuestionado por su sexualidad y su discurso anticatólico, en Francia como en Estados Unidos el título despertó un furor por lo mexicano.
Por: Mario Abner Colina
