GUADALAJARA, Jalisco. El asesinato del comerciante Alberto Prieto Valencia, su hija y uno de sus escoltas, desató más de 200 balazos en límites de GDL y Zapopan.
Mientras sicarios acribillaban al comerciante y a sus escoltas en la Avenida Topacio y la Calle Brillante, los habitantes de la zona escuchaban en varias calles a la redonda las ráfagas.
«Se oyeron muchos balazos, algo que se prolongó como por 15 minutos y muchísimos disparos y helicópteros empezaron a pasar», contó un ciudadano.
Por su parte, otro vecino añadió que rápidamente se alertaron entre los colonos para no exponerse y así evitar ser víctimas colaterales.
«Se venían escuchando algunas detonaciones y eso nos alertó y de repente nos hicieron una llamada en el grupo de seguridad de los colonos que nos resguardamos, porque había unas detonaciones.
«Después me dirigí aquí al Oxxo y me encuentro con esta situación complicada», añadió otro entrevistado.
Además de las ráfagas, que habrían sumado más de 200 disparos de ambos bandos, el sonido de sirenas de autoridades de los tres órdenes de gobierno y el sobrevuelo de helicópteros incrementó el pánico.
En la Avenida Topacio, al cruce con Brillante, quedó la Lamborghini Urus que era manejada por el comerciante, quien iba acompañado de su hija de 16 años, misma que murió al recibir atención médica.
En el sitio del ataque también murió un escolta del empresario, cuyo cuerpo quedó sobre el camellón de Topacio, a unos metros de otra camioneta baleada.
Cuatro escoltas más quedaron heridos y fueron llevados a un puesto de socorro; de los sobrevivientes, al menos dos eran militares retirados.
Por el lado de los sicarios, quienes actuaron de manera coordinada y dispararon contra las víctimas desde ambos sentidos de Topacio y desde Brillante, no hubo bajas, pues lograron escapar del lugar antes de la llegada de las autoridades.
Posteriormente se informó que sujetos sospechosos abandonaron una camioneta, que estaría involucrada en los hechos, en Isla Tazmania e Isla Plazuela Orcadas, donde además robaron un Stratus y dejaron ropa para continuar con su escape.
«Llegaron tres muchachos muy alterados que querían el carro y se lo llevaron. Estaba limpiándole los vidrios porque iba a llevar a mi señora al dentista y pues así todo fue muy rápido. Los tres muchachos eran delgados, entre 35 a 40 años, creo que sí venían armados», dijo el dueño del Stratus.
De acuerdo con vecinos, los agresores escaparon en ambos sentidos de la Avenida Topacio y sobre la Calle Brillante.
En las tres posibles rutas que van desde el punto del enfrentamiento hasta donde fue abandonada la Hyundai hay cámaras de videovigilancia.
Los agresores que tomaron camino sobre Brillante y doblaron en Esmeralda pudieron ser vistos en las cámaras del C5.
De igual forma, sobre Lapislázuli hay tres cámaras del C5, una en el cruce con Topacio, otra en el cruce con Litoral y otra en el cruce con Cruz del Sur. Para llegar de Cruz del Sur a Isla Tasmania se puede pasar por Curz del Sur e Isla Pantenaria, donde también hay cámaras del C5.
Luis Enrique Aguirre Samayoa
Agencia Reforma
