ZACATECAS. El obispo Sigifredo Noriega Barceló se pronunció por una sociedad libre, clara y transparente en la que se escuchen todas las voces.
“Hemos dicho la verdad”, afirmó con relación al proceso que interpuso ante el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ), el presidente del Consejo Estatal de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Rubén Flores Márquez, por criticar las políticas de la 4T, aunque posteriormente retiró la queja.
El jerarca católico consideró positivas las posturas que se encontraron, como manifestaciones de apoyo. “Para mí fue sorpresivo, sorpresivo todo lo que se movió. […] Movió muchas sensibilidades. Creo que despertó muchas conciencias y llegó a todo el mundo”, explicó.
Noriega Barceló declaró el 7 de diciembre que debía atenderse a damnificados de la Cuarta Transformación, como madres buscadoras y trabajadores del campo.
Para el 10 de diciembre, Flores Márquez interpuso la queja ante el IEEZ, al solicitar que se abstuviera de realizar declaraciones sobre política, pero luego de críticas, incluso de políticos de su partido, retiró la queja el 12 de diciembre.
Al respecto, Sigifredo Noriega comentó que la situación ya se calmó y la vida sigue. “Me deja una gran lección: que todo lo que digamos, hagamos o dejemos de decir, o dejemos de hacer cuenta en la construcción del tejido social. Yo espero, después del susto, que esto haya ayudado a crecer en la conciencia”, expresó.
El obispo mencionó que lo que declaró no es nuevo, “es lo que mucha gente piensa”. Insistió en que todos vivimos en una sociedad plural “y no podemos pensar todos lo mismo”.
Reconoció que en tiempos electorales, hablar a favor o en contra de un candidato puede constituir un delito, “pero ahorita no son tiempos electorales, uno puede hacer una aplicación del evangelio a distintas realidades sociales”.
Por ello, explicó que cuando está en desarrollo un periodo electoral suele no dar entrevistas, “la frontera entre un delito y una declaración es muy delgada”.
“SACAR LO MEJOR DE NOSOTROS”
La Navidad saca lo mejor de nosotros mismos, resaltó el obispo Sigifredo Noriega Barceló en su mensaje por esta temporada, de la que destacó que son tiempos únicos.
Esta festividad, agregó el líder religioso, representa esperanza. Explicó que la Navidad es dios manifestándose en la gente para hacer camino y responder a preguntas como el sentido de la vida.
“He querido ponerle un nombre, un título, la verdad, el amor. ¿Con qué fin? Sabemos que son dos cambios, valores, que forman la sociedad y que forman por tanto la vida, la verdad, la búsqueda de la verdad y también el intento de crecer en el amor cada día. Eso es lo que mueve la humanidad”, enfatizó.
Pidió ver al prójimo no como enemigo o adversario, sino como un hermano, “ahí está la clave, para el respeto, para las relaciones humanas”.
Aunque mencionó que se ha ido perdiendo la capacidad de asombro, Noriega Barceló consideró que ver a un recién nacido es lo más esperanzador que puede haber, “es la manifestación de amor más cercana que podamos tener. Por eso Navidad nos llama tanto”.
En un mundo tan complejo, llamó a volver a lo esencial, a la sencillez, “siento que la vida puede ser tan sencilla, no de acumulación de cosas, de bienes materiales, lo necesario es claro que sí, y si tenemos un poquito más, de compartirles”.
“Lo que queremos resaltar en este mensaje es precisamente el motivo principal de las fiestas de estos días. Y la Navidad es el nacimiento de Jesucristo y desde su nacimiento, la trascendencia que ha tenido para toda la historia, para toda la humanidad”, dijo Sigifredo Noriega.
En estas fechas, mencionó, “todo mundo regala, se regalan y esto nos conduce a una vida mejor. La abundancia del amor se manifiesta sobre todo en el pesebre”.
