ZACATECAS. Este lunes, Día mundial de la lucha contra el Sida, se realizó la 18 marcha silenciosa con la participación de cerca de 500 personas, una de éstas, Omar Palacios Lara, director del CAPASITS de Guadalupe, hizo manifiesto una de las consignas más sentidas de la movilización al destacar que el vivir con esta enfermedad no es solo una batalla médica, sino también social, que requiere de un acercamiento humano y solidario.
Así se desarrolló esta movilización por la capital, protagonizada por un contingente integrado por estudiantes, personal médico y sectores diversos, acompañados por globos rojos iluminados en su interior y convencidos de que es necesario romper los tabúes y prejuicios alrededor del Sida.
Sus consignas partieron desde la Alameda, pasaron por las avenidas Juárez e Hidalgo para subir hacia la Fernando Villalpando y finalizar en el Congreso del Estado.
EL CASO DE ZACATECAS
Desde 2014 hasta noviembre de este año suman 1 mil 400 personas diagnosticadas con esta enfermedad en la entidad. Este 2025 se han diagnosticado 55 nuevos casos, menos que el año pasado, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ). En contraste, a nivel nacional, van al alza los casos positivos.
“En Zacatecas se ha mantenido la incidencia gracias a las ferias de salud dedicadas a la prevención y detección oportuna”, puntualizó Scarlett Alejandra Vaquera Jasso, responsable del Programa Estatal de VIH/Sida/ITS/VHC de la SSZ.
Detalló que en el estado actualmente están en tratamiento 640 pacientes que, al no contar con seguridad social, están en uno de los dos Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS ), ubicados en Guadalupe y Fresnillo.
Destacó que entre los pacientes hay más hombres que mujeres; pero no hay distinción, el tratamiento se les garantiza y reciben una atención digna y no discriminatoria.
ESPERANZA Y VIDA
En su mensaje, Omar Palacios aclaró que sus palabras no son solamente las de un profesional de la salud, sino las de un testigo de lo que la palabra VIH puede generar en una persona: “Miedo, burlas y vergüenza; pero cuando existe un acompañamiento adecuado, también esperanza y vida”.
En los consultorios del CAPASITS, recordó, repetidamente escuchan historias acerca de esta enfermedad, cuyos protagonistas son cada vez más jóvenes, por lo cual destacó la importancia de la prevención, la información y en su caso el debido acompañamiento de los seres queridos.
El también doctor enfatizó que en la actualidad cada vez hay más acceso a medicamentos que dan a los pacientes con VIH la posibilidad de llevar una vida “larga y saludable”.
Sin embargo, lamentó que, debido a los tabúes sobre la enfermedad, los pacientes cargan con algo más pesado que el virus mismo, “cargan con el estigma que la sociedad les enseñó a tenerse de sí mismos.
“En muchas de las ocasiones no es la enfermedad lo que más los hiere, es lo que creemos que significa tenerlo”, enfatizó.
Asimismo, insistió que los pacientes jóvenes no pierden la vida por la enfermedad, la pierden por tristeza, soledad y los prejuicios que lo rodean, por el miedo a pedir ayuda y a ser vistos.
También la desinformación es un factor que daña más a los pacientes con VIH que la propia enfermedad, la desinformación sigue siendo uno de nuestros mayores retos y de nuestros mayores enemigos», declaró.
CAMBIAR DE MENTALIDAD
El director de CAPASITS Guadalupe advirtió que si la sociedad no cambia de mentalidad acerca de esta enfermedad, aunque haya avances médicos, se seguirá fallando.
“Ningún medicamento funciona por completo si el paciente no se siente acompañado, respetado y escuchado. Necesitamos más que prescripciones, humanidad y entender que detrás de cada resultado positivo hay un ser humano que teme por su futuro”, explicó.
Por eso, insistió, la responsabilidad es de todos: personal de salud y sociedad, ya que solo ello asegurará que las personas diagnosticadas no enfrenten ese camino solos.

