GUADALUPE. En el Ayuntamiento de Guadalupe se abrió un expediente en contra de una trabajadora del Rastro Municpal, Lucero “N”, acusada de incurrir en acoso sexual y hostigamiento contra su jefe directo.
“Ejerce un acoso argumentando atracción hacia mi persona, señalando que en ningún momento fue correspondida ni se le dio algún tipo de entrada. La relación ha sido meramente laboral”, denunció el funcionario.
Ante estas acusaciones, la síndica Analí Infante Morales determinó que la trabajadora fuera reubicada, “sin que se le afecten sus condiciones laborales de puesto, sueldo, jornada laboral y horario de prestación de servicios”.
También ordenó dar vista al Órgano Interno de Control (OIC) del Municipio, “para que en su caso emita las recomendaciones que en derecho proceda”.
En este proceso de investigación administrativa, con el número de expediente 18/2025, se indica que quedó demostrado que la trabajadora investigada, quien tenía funciones administrativas, incurrió en un comportamiento impropio.
El documento además revela que la acusada admitió haber tenido discusiones o diferencias con los diversos compañeros de trabajo, así como el hecho aceptado, de acosar al superior jerárquico inmediato.
